Mundial de Fútbol

Boletas de la final del Mundial están por las nubes: vea cuánto le toca camellar para lograr ir

Cuánto hay que trabajar para ir a la final del Mundial

Conozca cuánto tendría que ahorrar una persona que gana $2 millones para comprar una boleta de la final del Mundial 2026.

Collage Alerta - AFP. Cuánto hay que trabajar para ir a la final del Mundial

La gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina promete paralizar al planeta. Mientras millones de hinchas cuentan las horas para el pitazo inicial, hay una pregunta que también ronda la cabeza de los aficionados y es ¿cuánto dinero toca reunir para estar en las tribunas del MetLife Stadium y cuánto habría que trabajar para lograrlo?

De acuerdo con un análisis realizado por La República, basado en los precios publicados por la Fifa y en distintas plataformas de venta y reventa de entradas, asistir al partido más importante del torneo puede costar desde decenas hasta miles de millones de pesos colombianos.

¿Cuánto valen las boletas para la final del Mundial 2026?

Según el análisis publicado por La República, las últimas localidades disponibles en la venta oficial de la Fifa tienen precios que van desde US$10.990 hasta US$32.970, dependiendo de la ubicación dentro del MetLife Stadium, en Nueva Jersey.

Las entradas más económicas disponibles corresponden a la Categoría 1, mientras que los puestos ubicados más cerca del terreno de juego, identificados como Zona Delantera, tienen un costo entre US$17.995 y US$32.970.

Tomando como referencia una tasa de cambio de $3.271,49 por dólar, esas boletas equivalen aproximadamente a $58.9 millones y $107.9 millones, respectivamente. A ese valor todavía habría que sumarle el costo de los vuelos, el hospedaje, la alimentación, el transporte y los demás gastos que implica viajar a Estados Unidos.

Cuánto hay que trabajar para ir a la final del Mundial
Cuánto hay que trabajar para ir a la final del MundialCrédito: Composición Alerta - La Republica y AFP.

Las cifras también sorprenden en el mercado alternativo. En VividSeats, las entradas más económicas rondaban los US$8.151, mientras que las ubicaciones cercanas a la cancha llegaban a US$30.085. En TickPick, algunos boletos premium alcanzaron los US$155.872, es decir, cerca de $510 millones.

La reventa oficial administrada por la Fifa tampoco se queda atrás. De acuerdo con la revisión hecha por La República, allí aparecieron publicaciones desde US$7.475 para localidades de Categoría 3, mientras que otras ofertas superaban los US$575.000 en Categoría 1, llegaban a US$595.000 en la Zona Delantera e incluso alcanzaban los US$2,3 millones, dependiendo de la ubicación del asiento.

Uno de los casos más llamativos corresponde a una entrada ubicada en el anillo superior del MetLife Stadium. Aunque pertenece a la Categoría 3, su propietario la publicó por US$1,15 millones, equivalentes a cerca de $3.76 mil millones. Aunque eso no significa que finalmente se venda por ese precio, sí muestra hasta dónde pueden llegar las publicaciones dentro del mercado oficial de reventa.

¿Cuánto tendría que trabajar una persona que gana $2 millones para comprar una boleta?

Si una persona recibe un salario mensual de $2 millones y quisiera comprar una de las entradas oficiales más económicas que aún están disponibles, tendría que ahorrar el equivalente a 29,4 salarios completos, es decir, cerca de 2 años y 5 meses de ingresos, suponiendo que pudiera destinar el 100 % de ese dinero al ahorro y no tuviera ningún otro gasto.

Para quienes sueñan con una ubicación privilegiada cerca de la cancha, el panorama es todavía más exigente. Una boleta de aproximadamente $107.9 millones representa 53,9 salarios mensuales, lo que equivale a 4 años y 6 meses de ingresos bajo ese mismo escenario.

La diferencia es aún más impactante en el mercado de reventa. Una entrada premium publicada por cerca de $510 millones requeriría ahorrar el equivalente a 255 salarios mensuales, es decir, 21 años y 3 meses de ingresos para una persona que gane $2 millones al mes y no destine un solo peso a vivienda, alimentación, transporte o cualquier otra necesidad.

Aunque se trata de un ejercicio matemático con un salario de referencia y no del salario mínimo legal vigente, las cuentas dejan en evidencia que vivir la final del Mundial desde las tribunas se convirtió en un lujo al alcance de muy pocos. Y eso sin incluir los costos del viaje, que pueden aumentar considerablemente el presupuesto total.