Plaza de mercado

Cundinamarca estrena plaza de mercado de $20 mil millones

Cundinamarca estrena plaza de mercado de $20 mil millones

7.000 metros de oportunidad: así es la moderna plaza que dignifica el trabajo de los campesinos en Cundinamarca.

Colprensa/(I) iccugob Nueva plaza de mercado/ Cundinamarca

En Fómeque andan diciendo que por fin les llegó la hora buena. Y no es para menos: después de años de vender entre charcos, carros cruzados y puestos improvisados, el municipio estrena una plaza de mercado de $20 mil millones, una obra que para muchos es, como decía un comerciante de la zona, una verdadera bendición.

La gente del pueblo —que se caracteriza por su empuje y ganas de trabajar— no es ajena a los cambios. Pero este sí que se siente distinto. Pasaron de cargar canastas entre el barro a caminar por un espacio limpio, amplio y organizado. Quienes madrugan a traer frutas, verduras, lácteos o artesanías notan el cambio desde la entrada: el sitio huele a nuevo, a oportunidad y a que el trabajo de años por fin tiene un techo digno.

Un salto del “bregar” a la modernidad

El Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU) fue el que se echó al hombro este proyecto. Y no se trata solo de un edificio nuevo: es la transformación total de la manera en que se mueve el comercio en la región.

Antes, según contaban los mismos comerciantes, el producto se mojaba cuando llovía, los carros pasaban muy cerca de los puestos, la iluminación era poca y los niños corrían entre motos y cajas. Era un ambiente que funcionaba porque tocaba, no porque fuera ideal.

Ahora lo que hay es otra cosa:
7.000 metros cuadrados que se sienten enormes.
— Un espacio techado, luminoso y diseñado para caminar sin estrés.
— Zonas definidas para cada tipo de producto.
— Pasillos amplios donde no hay que correr para esquivar carros.

Uno de los vendedores que creció y trabajó toda su vida en la plaza lo resume con emoción. Dice que siempre supieron sacar el mercado adelante, pero ahora, con esta nueva estructura, sienten que su trabajo por fin tiene el lugar que merece. Y agrega que antes tocaba “bregar”, pero hoy lo que se ve es una plaza que casi parece salida de una capital grande.

Una inversión que mueve la economía del Oriente

La obra suma más de $20.000 millones y está pensada para beneficiar a productores, emprendedores y familias de toda la provincia de Oriente. Si algo caracteriza a Fómeque es su fuerza agrícola: de allí sale buena parte de las verduras, frutas y productos frescos que terminan en mercados de la región y Bogotá.

Con esta nueva plaza, no solo mejora la experiencia comercial; también se garantiza que los alimentos lleguen en mejor estado, que los precios sean más justos y que el movimiento económico sea más estable.

Para quienes manejan emprendimientos pequeños, el cambio también es significativo. En un espacio ordenado, con buena iluminación y rutas claras, vender deja de ser un sufrimiento y se convierte en un proceso más seguro y confiable.

El ICCU lo plantea como un proyecto para los que madrugan, trabajan y mueven la economía local. Para los campesinos que bajan desde las veredas, significa poder proteger su mercancía; para los compradores, significa una experiencia más cómoda y segura.

Más que una plaza: un símbolo para el municipio

La nueva plaza no solo cambia el paisaje urbano. Cambia la manera en que los habitantes sienten su propio territorio. Muchos crecen pensando que el progreso solo llega a las ciudades grandes, pero Fómeque demuestra lo contrario: cuando hay organización y voluntad política, los proyectos llegan hasta donde realmente hacen falta.

Esta obra se convierte en un punto de encuentro para el comercio, pero también para la vida cotidiana. Para los padres que llevan a sus hijos a ver cómo se vive el mercado, para los jóvenes que emprenden, para los campesinos que encuentran mejores condiciones, y para los vecinos que ahora pueden transitar sin miedo a resbalarse o quedar al borde de la vía.

El mensaje es simple: cuando se invierte bien, el cambio se nota. Y en Fómeque, ese cambio ya está abierto al público, huele a producto fresco y sabe a trabajo bien hecho.