Una plaga que venía golpeando los cultivos de caña panelera en Cundinamarca empezó a perder terreno. La Gobernación anunció que logró reducir cerca de un 50 % la afectación causada por la Diatraea, conocida como barrenador del tallo, después de implementar una estrategia de control biológico y acompañamiento directo a campesinos de 17 municipios.
El resultado puede sentirse directamente en el bolsillo de las familias productoras. Según el gobernador Jorge Emilio Rey, controlar la plaga permitiría obtener cerca de 600 kilos adicionales de panela por unidad productiva, un incremento que podría representar aproximadamente $2 millones adicionales en ingresos.
La intervención llegó a más de 1.220 productores y requirió una inversión superior a los $1.000 millones.
“Esto significa menos pérdidas y más producción para el sector panelero. Escuchen esta cifra: cerca de 600 kilos adicionales de panela por unidad productiva pueden representar alrededor de 2 millones de pesos en más ingresos por haber controlado esta plaga”, explicó Rey.
¿Qué estaba haciendo la Diatraea con la caña panelera?
El enemigo de los productores es conocido popularmente como el barrenador del tallo. Según explicó la Gobernación, esta plaga afecta directamente la caña al consumir sus jugos, deteriorarla y reducir las posibilidades de aprovecharla posteriormente para la producción de panela.
“La Diatraea, conocida como el barrenador del tallo, es la plaga que tenía azotados a nuestros productores de caña panelera, ya que consume sus jugos, la seca y la convierte en inservible”, señaló el gobernador.
El impacto resulta particularmente sensible porque detrás de la producción panelera dependen económicamente numerosas familias campesinas del departamento.
La respuesta no estuvo concentrada solamente en aplicar tratamientos. El departamento acompañó a los productores mediante asistencia técnica, buscando que las medidas sean implementadas correctamente en los cultivos y permitan reducir las pérdidas.
Control biológico redujo cerca del 50 % de la afectación
La estrategia implementada consiguió reducir alrededor de un 50 % la afectación de Diatraea en los cultivos intervenidos, de acuerdo con el balance presentado por la Gobernación.
Es importante precisar que este resultado no significa que la plaga haya desaparecido de Cundinamarca. El porcentaje corresponde al avance conseguido mediante el programa de control aplicado sobre las unidades productivas atendidas.
La intervención llegó a productores distribuidos en 17 municipios, quienes recibieron asistencia técnica para enfrentar de manera más efectiva la presencia del insecto.
“Logramos reducirla en cerca de un 50 % en su afectación en los cultivos en donde hicimos este gran avance de control biológico. Lo hicimos también con asistencia técnica a más de 1.220 productores de 17 municipios”, explicó Rey.
La inversión destinada al programa superó los $1.000 millones, recursos enfocados en fortalecer una actividad agrícola que representa el sustento de numerosas familias del departamento.
Productores podrían sacar hasta 600 kilos adicionales de panela
El resultado más importante está en lo que podría ocurrir durante la producción. Al disminuir la cantidad de caña perdida por la acción de la plaga, aumenta el volumen disponible para convertirlo en panela.
La estimación entregada por la Gobernación señala que una unidad productiva puede conseguir cerca de 600 kilos adicionales gracias a la disminución de las pérdidas.
En términos económicos, esa producción adicional representaría alrededor de $2 millones más en ingresos por unidad productiva, según las cuentas presentadas por el departamento.
El beneficio busca así generar una cadena sencilla: menos tallos afectados, mayor aprovechamiento de la caña, más panela disponible para comercializar y mejores ingresos para las familias campesinas.
El gobernador indicó que el acompañamiento continuará con la intención de fortalecer la productividad del sector.
“Seguiremos acompañando a nuestros campesinos para que produzcan más y tengan siempre mejores ingresos. Cundinamarca tiene la mejor panela”, concluyó Rey.
La batalla contra el barrenador del tallo todavía no termina, pero el primer balance deja una señal favorable. Después de una intervención que superó los $1.000 millones y llegó a más de 1.220 cultivadores, las zonas atendidas consiguieron reducir aproximadamente a la mitad el impacto de una plaga capaz de echar a perder parte importante de la caña.
Para el productor, el resultado finalmente se mide en la molienda: hasta 600 kilos adicionales de panela y aproximadamente $2 millones más de ingresos por unidad productiva.