En medio del revuelo nacional por los recibos del impuesto predial que llegaron con cifras impensables para muchos propietarios, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) salió a poner orden y a aclarar un punto que hoy es clave para miles de ciudadanos: el avalúo catastral y el impuesto predial no son lo mismo, y por ley, el cobro no puede dispararse sin límite.
El pronunciamiento lo hizo el director general del IGAC, Gustavo Adolfo Marulanda Morales, quien explicó que en la mayoría de los casos el problema no está en el valor de la tierra, sino en la forma como algunas alcaldías están liquidando el impuesto.
“Una cosa es el avalúo del predio y otra muy distinta es el impuesto que paga el ciudadano”, señaló el funcionario al explicar la confusión que se ha generado en varios municipios.
El predial no puede subir más del 50 %: lo que dice la ley
Marulanda explicó que es normal que, tras una actualización catastral, el avalúo de un predio suba de forma significativa, sobre todo si llevaba 10 o 15 años sin revisarse. Sin embargo, ese aumento no puede trasladarse directamente al recibo del impuesto.
“El avalúo puede subir incluso un 600 %, pero el impuesto no puede crecer así. La ley dice que el incremento máximo es del 50 %”, afirmó el director del IGAC.
Puso un ejemplo sencillo: un predio con avalúo de $2 millones que pasa a $14 millones tras la actualización. Si el año pasado pagó $200.000 de predial, este año no puede pagar más de $300.000, pese al salto en el avalúo.
“Eso de que a una persona le llegue un impuesto por $30 millones no puede pasar”, recalcó.
¿A quién reclamar? IGAC o alcaldía
Uno

de los mensajes más claros del IGAC fue orientar a los ciudadanos sobre dónde deben hacer el reclamo, según el tipo de error.
Si el problema es el avalúo —por ejemplo, si al predio le asignaron mejoras que no existen— el trámite se hace ante el IGAC. Pero si el avalúo está bien y lo que llegó fue un predial exagerado, el reclamo es con la alcaldía.
“El IGAC responde por el avalúo, pero el impuesto lo liquidan las administraciones municipales”, explicó Marulanda.
Ahí, según el director, está el origen del problema: muchas alcaldías contratan empresas o softwares externos para calcular el impuesto, y esos sistemas no están configurados con los topes legales.
“Como este es un tema nuevo, no se dieron cuenta de esta novedad y el impuesto quedó mal liquidado”, indicó.
El predial no puede subir más del 50 %: tarifas también deben ajustarse
Otro punto clave que señaló el IGAC es que, durante años, muchos predios tuvieron avalúos muy por debajo de la realidad, lo que llevó a que las alcaldías aplicaran tarifas altas para compensar.
Ahora que los avalúos se actualizaron, las tarifas deberían ajustarse a la baja, no mantenerse iguales.
“Si el avalúo ahora es mucho más sensato, las administraciones tienen que bajar las tarifas”, afirmó el director.
Mesas de diálogo y acompañamiento
Frente a las protestas que se han presentado en algunos municipios, el IGAC reiteró que este es un tema técnico y que el instituto ha venido adelantando mesas de trabajo con alcaldes y comunidades.
“Hemos estado en municipios como San Gil, Barichara y otros, haciendo ajustes para que el avalúo no impacte negativamente al ciudadano”, explicó Marulanda, quien aseguró que las puertas del IGAC siguen abiertas para el diálogo.
El mensaje final del IGAC
La conclusión del instituto es clara: el avalúo puede subir, pero el impuesto está limitado por la ley. Si el recibo llegó desbordado, no es culpa de la tierra, sino de cómo se está cobrando.
Para los ciudadanos, la recomendación es revisar el recibo, comparar con el pago del año anterior y, si el aumento supera el 50 %, acudir a la alcaldía.
Como resumió el director del IGAC:
“El bolsillo del contribuyente está protegido por la ley, y las administraciones deben cumplirla”.