Mientras en buena parte del país comprar vivienda se volvió una misión casi imposible, en Bogotá la historia es otra. Contra todo pronóstico y en medio de un año duro para la construcción, la Vivienda de Interés Social (VIS) está sacando la cara y dándole una mano a miles de familias que sueñan con dejar de pagar arriendo y tener techo propio.
Sí, así como lo lee: Bogotá va contracorriente y hoy es la ciudad que mantiene vivo el motor de la vivienda en Colombia.
Bogotá, la “profe” del salón
Las cifras hablan solas y no son carreta. Mientras a nivel nacional la venta de viviendas VIS cayó 7,9 %, en la capital subió 2,7 % en los dos primeros meses de 2026. En números concretos, 4.827 hogares bogotanos lograron comprar vivienda VIS entre enero y febrero de este año.
La secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco, lo dijo sin rodeos:
“Mientras en varias regiones del país el sector vivienda enfrenta desaceleración, en Bogotá seguimos demostrando que sí es posible mantener el dinamismo y abrir oportunidades para las familias”.
Y no es solo discurso. Bogotá está haciendo lo que otros departamentos no han podido: mantener la confianza del mercado y de la gente.
Más proyectos, más opciones
La buena racha no se queda solo en ventas. En lanzamientos de nuevos proyectos VIS, Bogotá también va ganando por goleada. Entre enero y febrero de 2026 se lanzaron 3.820 nuevas viviendas VIS, un crecimiento del 17,1 %, mientras que en el resto del país los lanzamientos se desplomaron 8,4 %.
El dato que más sorprende está en el balance anual:
en los últimos 12 meses, los proyectos VIS en Bogotá crecieron 58,3 %, pasando de 17.600 a casi 28.000 viviendas nuevas. Casas y apartamentos que ya están en el mercado y que representan una oportunidad real para miles de familias.
En total, la ciudad hoy tiene 38.512 viviendas nuevas disponibles, consolidándose como el pulmón del sector vivienda en Colombia.
¿Por qué la VIS está jalonando todo?
La respuesta es sencilla: la vivienda social es la que responde a la realidad de la gente. Mientras la vivienda No VIS cayó un 6,5 %, la VIS se convirtió en la gran protagonista del mercado. Es la que tiene subsidios, precios más accesibles y mejores posibilidades de cierre para los hogares de ingresos bajos y medios.
Desde la Secretaría de Hábitat lo tienen claro: el objetivo es que las familias puedan acceder a vivienda digna, bien ubicada y sin tanto enredo financiero.
“Nuestro compromiso es seguir impulsando proyectos y creando oportunidades para que las familias bogotanas accedan a vivienda propia”, insistió Velasco.
No todo es color de rosa
Eso sí, no todo es para sacar confeti. Hay una cifra que prende las alarmas: las iniciaciones de obra VIS cayeron 60 % a comienzos de 2026. Es decir, hay proyectos y hay ventas, pero falta que más obras arranquen físicamente, que las grúas se muevan y que el cemento empiece a subir.
Aun así, el balance general sigue siendo positivo. Bogotá no solo resistió la desaceleración nacional, sino que se convirtió en el motor de la vivienda social del país.
El mensaje para las familias
En medio de un panorama económico complejo, la VIS en Bogotá se mantiene como una de las pocas buenas noticias. Más proyectos, más ventas y más oportunidades para quienes quieren casa propia sin tanto lío y sin precios imposibles.
Mientras en otros lados el sueño se enfría, en Bogotá sigue vivo. Y para miles de familias, eso ya es ganar.