Una carta enviada al alcalde Carlos Fernando Galán elevó la tensión política alrededor de la reforma tributaria que tramita el Distrito en el Concejo de Bogotá. Los siete concejales del Centro Democrático le pidieron al mandatario revisar y eliminar varias disposiciones antes del segundo debate, especialmente el aumento del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) al sector financiero, uno de los puntos que más resistencia ha generado durante la discusión.
La advertencia llega en un momento definitivo para los proyectos de Acuerdo 724 y 709 de 2026. La reforma ya superó el primer debate en la Comisión de Hacienda después de más de 80 horas de discusión, mesas de trabajo y más de 200 proposiciones, pero todavía necesita superar la votación de la plenaria para convertirse en Acuerdo de la ciudad. Esto significa que Galán deberá conseguir nuevamente las mayorías necesarias, precisamente cuando varios concejales están condicionando su respaldo a nuevos cambios en el articulado.
En la carta, fechada el 19 de septiembre de 2026, la bancada reconoce modificaciones realizadas durante el trámite, pero sostiene que permanecen medidas que podrían generar cargas adicionales para ciudadanos y sectores productivos. Por esa razón, solicita considerar “la eliminación parcial o total de aquellas disposiciones que puedan representar cargas adicionales para los contribuyentes”, una petición que pone presión sobre la administración antes de la votación definitiva.
Aumento del ICA enfrenta a Galán con concejales
El principal punto de choque está en el aumento del ICA para el sector financiero. Según los concejales firmantes, la tarifa contemplada inicialmente era de 21 por mil y durante el primer debate fue modificada a un rango de entre 18 y 20 por mil, dependiendo de la actividad. Pese a la reducción, la bancada sostiene que frente a la tarifa vigente del 11 por mil el incremento podría superar el 89 % en determinados casos.
Para los integrantes del Centro Democrático, el impacto podría ir más allá de las entidades financieras. En la carta advierten que un incremento en la tributación puede aumentar los costos de intermediación y financiación y terminar trasladándose a productos como créditos hipotecarios, con posibles consecuencias para quienes buscan comprar vivienda en Bogotá. También consideran que la medida puede disminuir la competitividad tributaria de la capital frente a municipios vecinos.
La bancada sostiene además que una mayor carga sobre el sector puede generar incentivos para trasladar o descentralizar operaciones hacia jurisdicciones con menores tarifas. Se trata de uno de los argumentos que los siete concejales le plantearon directamente a Galán para pedir modificaciones antes de que la iniciativa llegue a su votación definitiva.
El Distrito, sin embargo, ha defendido una reforma más amplia que no solamente contempla incrementos. El texto incluye alivios para contribuyentes morosos, incentivos para nuevas inversiones y modificaciones de diferentes tributos. Según el balance oficial del Concejo después del primer debate, tres sectores asumirían incrementos en ICA: el financiero, la comercialización de alcohol y tabaco y la venta de vehículos.

Centro Democrático pide retirar puntos antes del segundo debate
El ICA financiero no es la única preocupación de la bancada. La comunicación contiene 10 observaciones sobre el proyecto. Además del posible impacto sobre crédito y vivienda, aparecen reparos relacionados con seguros, sector automotor, bares y gastrobares, pequeños comerciantes y la nueva estructura para financiar la modernización del alumbrado público.
La carta fue suscrita por los concejales Julián Uscátegui, Humberto Amín, Andrés Barrios, Diana Diago, Sandra Forero, Andrea Hernández y Óscar Ramírez Vahos. Los cabildantes también plantearon inquietudes frente a la sobretasa destinada al alumbrado, particularmente por el peso que tendría sobre sectores productivos y determinados hogares de clase media.
En otros sectores del Concejo también existen reparos, aunque por razones diferentes. Durante el trámite se han cuestionado los beneficios para grandes inversionistas, que pueden extenderse durante hasta 10 años, al tiempo que otros concejales han solicitado mayor austeridad en el gasto y acciones para recuperar la cartera de quienes actualmente tienen obligaciones pendientes con el Distrito. El texto aprobado en primer debate contempla incentivos para inversiones en actividades consideradas estratégicas para Bogotá.
Precisamente uno de los atractivos que defiende la administración son los alivios para quienes tienen deudas tributarias y no tributarias. El texto que pasó a plenaria contempla un 60 % de descuento en intereses y sanciones para quienes cumplan las condiciones y paguen el capital adeudado dentro del plazo establecido hasta el 18 de diciembre de 2026.
Reforma tributaria de Bogotá se juega su futuro en la plenaria
La reforma llega ahora a su momento político más complejo. Haber superado el primer debate no garantiza su aprobación definitiva: la plenaria del Concejo de Bogotá será la encargada de decidir si el proyecto continúa adelante y con qué modificaciones. La Comisión Tercera de Hacienda ya le dio su aval, aunque quedaron registrados votos negativos durante ese trámite.
Por eso, la carta del Centro Democrático aumenta la presión sobre Galán. Los siete concejales están solicitando que la administración elimine o modifique disposiciones antes de la siguiente votación. Sin embargo, no puede afirmarse todavía que la reforma vaya a hundirse ni que matemáticamente ya no tenga los votos suficientes, pues la composición final de las mayorías dependerá de las decisiones de todas las bancadas y de los cambios que eventualmente se negocien.
El pulso también tiene un componente financiero importante para la administración. Entre las medidas discutidas aparecen la modernización del alumbrado público, alivios para morosos, incentivos a la inversión y ajustes del ICA. El Concejo informó que la reforma ya superó una extensa discusión en Comisión de Hacienda, pero identificó precisamente las tarifas del ICA como uno de los cinco ejes que marcarán el debate en plenaria.
La carta, por tanto, no constituye el hundimiento de la iniciativa, pero sí deja a Carlos Fernando Galán frente a una negociación decisiva. La administración deberá determinar hasta dónde está dispuesta a modificar el componente tributario para conservar apoyos sin desmontar los objetivos fiscales del proyecto. El siguiente escenario será la plenaria del Concejo, donde quedará claro si las modificaciones hechas en primer debate fueron suficientes o si el alcalde tendrá que ceder nuevamente para conseguir los votos que necesita.