En un contundente golpe contra la delincuencia organizada en la capital, la Policía Metropolitana de Bogotá, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, anunció la desarticulación del grupo delincuencial ‘Los Kamaleones’.
Esta estructura criminal es señalada como la responsable del secuestro y posterior homicidio del profesor Neill Felipe Cubides Ariza, así como de múltiples robos bajo la modalidad de "paseo millonario" que mantenían en vilo a los sectores más exclusivos de la ciudad.
La captura de los cuatro integrantes, todos hombres de nacionalidad colombiana entre los 20 y 30 años, fue posible gracias a una minuciosa investigación de dos meses denominada estrategia ‘Seguridad, Dignidad y Democracia’.
Las autoridades analizaron más de 200 horas de grabación provenientes de 120 cámaras de seguridad, realizaron retratos hablados y ejecutaron búsquedas selectivas en bases de datos que permitieron rastrear la ubicación exacta de los sospechosos mediante el tráfico de datos móviles.
El rastro del crimen atroz de Neill Cubides
El caso que movilizó la investigación ocurrió el pasado 15 de enero. Según el reporte oficial, el profesor Cubides abordó un taxi en inmediaciones de la Clínica del Country (calle 85 con carrera 15). Lo que parecía un servicio rutinario era en realidad una trampa orquestada por alias ‘Cabezón’, quien conducía el vehículo y seleccionaba a las víctimas en zonas de alta afluencia como la Zona T.
Mientras el taxi avanzaba por la Autopista Norte, un vehículo particular realizaba el seguimiento. Debajo del puente de la calle 100, los delincuentes conocidos como alias ‘Chirri’ y alias ‘Pipo’ abordaron violentamente el taxi para iniciar el sometimiento de la víctima.
El recorrido del terror se extendió por 39 kilómetros durante dos horas, atravesando la calle 80, la avenida 68 y la avenida Boyacá. Durante el trayecto, el profesor fue sometido a torturas con armas cortopunzantes y finalmente asesinado por asfixia mecánica. Las autoridades confirmaron que, mientras la víctima agonizaba o tras su muerte, los criminales realizaron transacciones bancarias por cerca de 10 millones de pesos en el sector de Venecia.
El cuerpo fue abandonado e incinerado en el kilómetro 2 de la vereda Los Soches, en la localidad de Usme, en un intento desesperado por borrar cualquier rastro de identidad.
Perfiles criminales y operativos para dar con 'Los Kamaleones'
Las capturas se hicieron efectivas mediante cinco diligencias de allanamiento en las localidades de San Cristóbal, Kennedy y Bosa. Pruebas forenses con Bluestar detectaron rastros de sangre en los vehículos implicados, consolidando el acervo probatorio.
Entre los detenidos destaca alias ‘Chirri’, quien registra antecedentes por secuestro extorsivo y había recuperado su libertad apenas en diciembre de 2025 tras una captura previa por delitos similares. Alias ‘Pecueca’, por su parte, era el encargado de la logística: conducía el vehículo particular de apoyo, recolectaba los objetos robados y compró el combustible utilizado para quemar el cuerpo.
Se estima que ‘Los Kamaleones’ son responsables de al menos ocho víctimas adicionales y generaban rentas criminales de 200 millones de pesos mensuales. Los detenidos fueron imputados por homicidio agravado, hurto agravado y secuestro extorsivo.
Un juez de la República dictó medida de aseguramiento en centro carcelario para los cuatro implicados.
La Policía Metropolitana de Bogotá reiteró su compromiso con la seguridad ciudadana y exhortó a la comunidad a denunciar cualquier hecho delictivo a través de la línea 123, enfatizando que no habrá tregua para quienes atenten contra la vida y la dignidad de los bogotanos.