La noticia hay que tomarla con toda la seriedad del caso. En el sur de Bogotá, específicamente en la localidad de Bosa, se aproxima un momento difícil y sensible para varias familias del barrio El Remanso I. La Alcaldía Local de Bosa confirmó que el miércoles 6 de mayo de 2026 se llevará a cabo la diligencia de desalojo y restitución del predio, en cumplimiento de un fallo judicial que viene desde 2024.
Aquí no hay decisiones improvisadas ni caprichos administrativos. Se trata de una orden emitida por un juez, que obliga a devolver el terreno ubicado en la Carrera 87C No. 74-70 Sur a la Sociedad Transportadora de los Andes S.A. (SOTRANDES S.A.), propietaria legal del predio.
Desalojo en El Remanso I: una orden judicial que no admite aplazamientos
El proceso tiene un largo historial jurídico. Según explicó la Alcaldía Local, el desalojo se deriva de un fallo de tutela del 25 de septiembre de 2024, emitido por el Juzgado 60 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá, y reforzado posteriormente por actuaciones relacionadas con un incidente de desacato adelantado por el Juzgado 50 Penal Municipal con funciones de control de garantías.
La administración local fue enfática en un punto clave: la autoridad única encargada de ejecutar materialmente el desalojo es la Inspección 7-A de Policía de Paz y Convivencia de Bosa, en ejercicio de sus funciones jurisdiccionales. El papel de la Alcaldía ha sido, principalmente, articular apoyo institucional y coordinar la oferta social, sin poder modificar ni suspender la decisión judicial.
La Alcaldía reconoce la dureza del momento, pero debe cumplir la ley
El alcalde local de Bosa, Fabián Ernesto Ramírez Cruz, habló directamente desde el sector para explicarle a la comunidad lo que viene. Su mensaje fue claro y sin rodeos:
“Estamos en el sector de El Remanso Primer Sector informando a la comunidad que, como consecuencia de un fallo judicial, la diligencia de desalojo deberá realizarse el próximo 6 de mayo de 2026. Tanto el Gobierno Distrital como el Gobierno Local estamos absolutamente comprometidos con garantizar los derechos de la ciudadanía. Sin embargo, como funcionarios públicos, estamos obligados a cumplir los fallos judiciales”.
El mandatario reconoció que la situación representa un reto complejo, porque pone a la administración en medio de dos responsabilidades que no siempre caminan juntas: cumplir la ley y proteger a la población vulnerable.
Mesas institucionales y acompañamiento desde 2024
Contrario a lo que muchos piensan, este proceso no arrancó de la noche a la mañana. Desde diciembre de 2024, la Alcaldía Local ha liderado y participado en múltiples mesas interinstitucionales, en articulación con entidades del orden distrital y nacional, para preparar la atención social de las familias afectadas.
Se han realizado espacios de coordinación en 2024, 2025 y 2026, además de ejercicios de censo y caracterización poblacional con cortes en 2021, 2025 y enero de 2026, con el objetivo de identificar condiciones de vulnerabilidad y activar rutas de atención.
“Tenemos dos responsabilidades fundamentales: cumplir las decisiones judiciales y garantizar, con toda la oferta institucional disponible, la menor afectación posible a las personas. Estamos trabajando de manera intensiva para brindar alternativas viables y seguras a la comunidad”, afirmó Ramírez.
Un llamado a la calma y a informarse por canales oficiales
Desde la Alcaldía Local de Bosa insistieron en que, aunque el desalojo es inevitable, el enfoque institucional estará puesto en proteger la dignidad humana, acompañar a las familias y garantizar atención integral, especialmente para niños, adultos mayores y personas en condición de vulnerabilidad.
“Sabemos que es una situación compleja. Desde la Alcaldía Local estamos trabajando para construir confianza, acompañar a la ciudadanía y garantizar que, en medio de esta difícil circunstancia, se protejan sus derechos y se brinde la atención necesaria”, reiteró el alcalde local.
La administración hizo un llamado a la comunidad de El Remanso I para que se informe únicamente a través de canales oficiales y participe en los espacios de socialización institucional, evitando rumores o versiones inexactas que puedan generar más angustia.
Una decisión difícil, pero respaldada por la justicia
El desalojo programado para el 6 de mayo de 2026 marca un antes y un después para el sector. Es una decisión que duele, que remueve realidades sociales profundas, pero que está respaldada jurídicamente y no puede ser desconocida por la autoridad local.
En Bosa se avecinan días tensos. La institucionalidad sabe que no es sencillo, pero también insiste en que la ley debe cumplirse, al tiempo que se activa todo el engranaje social del Distrito para no dejar a la gente sola en uno de los momentos más difíciles que ha vivido la comunidad de El Remanso I.