Un reclamo por celos terminó en tragedia en el centro de Bogotá. Duván Armando Lizcano Sánchez, conocido cariñosamente como el profesor Duván, perdió la vida luego de ser atacado con un arma blanca por quien consideraba su amigo y con quien compartía su pasión por Independiente Santa Fe.
El crimen ocurrió el 2 de marzo del año anterior, en inmediaciones de la plazoleta del Rosario, en pleno centro de la capital. Según se conoció durante el proceso judicial, el ataque habría sido motivado por celos, luego de que la víctima acompañara a la pareja sentimental de su agresor a comprar un cigarrillo.
El responsable fue identificado como Juan Daniel Sarta, conocido con el alias de 'Pelos', quien recibió una condena de 45 años y seis meses de prisión por este homicidio.
La decisión se conoció luego de que el juzgado leyera la sentencia completa y expusiera los argumentos que sustentaron la responsabilidad del acusado. El abogado Yefri Torrado, representante de las víctimas, explicó en entrevista con Sistema Alerta que la jueza ya había anunciado el sentido condenatorio del fallo 15 días antes.
¿Por qué alias 'Pelos' asesinó a su amigo en el centro de Bogotá?
De acuerdo con lo expuesto durante las audiencias, el hecho se desencadenó por un episodio de celos. Duván se encontraba compartiendo con otras personas en inmediaciones de la plazoleta del Rosario, durante la celebración del aniversario de Independiente Santa Fe.
En medio de ese encuentro, el profesor acompañó a la novia de Juan Daniel Sarta a comprar un cigarrillo en uno de los puestos del sector. Esta situación habría provocado el disgusto del hoy condenado, quien primero le habría hecho un reclamo verbal y posteriormente lo atacó con un arma blanca, causándole una grave herida en el pecho.
Aunque Duván alcanzó a caminar algunas cuadras después de la agresión, finalmente cayó al suelo debido a la gravedad de la lesión. Fue trasladado a un centro asistencial, donde permaneció bajo atención médica, pero falleció 48 horas después.
El abogado Yefri Torrado explicó que el homicidio tuvo dos circunstancias de agravación: el motivo fútil, relacionado con los celos, y el estado de indefensión en el que se encontraba la víctima al momento del ataque.
Cámaras de seguridad fueron claves para condenar al asesino del profesor Duván Lizcano
Uno de los elementos más importantes para esclarecer el crimen fue el seguimiento de las cámaras de seguridad. Aunque no hubo un testigo directo que pudiera narrar cómo ocurrió la agresión, las grabaciones permitieron reconstruir los momentos previos y posteriores al ataque.
Según explicó Torrado, los videos ayudaron a identificar a Duván, a Juan Daniel Sarta y a la pareja de este último. En las imágenes se observa cómo los involucrados llegaron a la plazoleta, los movimientos que realizaron antes del homicidio y el momento en que el agresor habría hecho un movimiento brusco hacia el pecho del profesor.
Después del ataque, Juan Daniel y su pareja abandonaron el lugar. Entretanto, Duván caminó detrás de ellos, visiblemente afectado y con una herida en el pecho. Más adelante, el hombre cayó al suelo y, según los testimonios presentados durante el proceso, el condenado habría regresado con su pareja para intentar auxiliarlo.
Sin embargo, hubo un detalle que llamó la atención de los investigadores: mientras Duván recibía atención médica, Juan Daniel habría manifestado preocupación por deshacerse del cuchillo utilizado en la agresión.
Tras el homicidio, el señalado salió de Bogotá, se apartó de su grupo de barrismo, cambió de residencia y se cortó el cabello, pues era conocido como 'Pelos'. Cerca de cinco o seis meses después del crimen, las autoridades lograron capturarlo cuando regresó a la capital para asistir a un partido de Independiente Santa Fe.
La defensa del condenado apeló la decisión judicial. Ahora deberá sustentar el recurso para que el Tribunal Superior estudie el caso y determine si confirma, modifica o revoca la sentencia.
¿Quién era Duván Armando Lizcano Sánchez, el profesor asesinado en Bogotá?
Más allá de la tragedia, la muerte de Duván dejó un profundo vacío entre sus familiares, amigos y las personas que tuvieron la oportunidad de conocerlo.
El abogado Yefri Torrado recordó que el profesor era un hombre cercano a la comunidad, solidario y reconocido por ayudar a quienes lo rodeaban. Incluso, años atrás había tendido la mano al mismo Juan Daniel Sarta, quien terminó convirtiéndose en su agresor.
Una de sus grandes huellas fue la escuela de fútbol que lideraba en la localidad de Kennedy, un proyecto con el que acompañaba y apoyaba a niños y jóvenes de la zona.
Su fallecimiento no solamente golpeó a sus seres queridos, sino también a los integrantes de esa comunidad deportiva que encontraron en él una persona dispuesta a ayudar.
Por ahora, la condena representa un paso importante para sus familiares, quienes esperan que la decisión judicial se mantenga en segunda instancia y que este caso no quede en la impunidad.