Enfrentamiento entre hinchas

'Santa Fe' no alcanzó a ver a su equipo ganar el clásico; le quitaron la vida horas antes en Kennedy

Hincha de Santa Fe murió tras ataque con cuchillo en Kennedy

Luis Alberto Gómez, hincha de Santa Fe, murió tras ser atacado con cuchillo en Kennedy. Su familia pide capturar al responsable del crimen.

Collage Alerta - Noticiero Alerta. Hincha de Santa Fe murió tras ataque con cuchillo en Kennedy

La pasión por Independiente Santa Fe acompañaba a Luis Alberto Gómez Avellaneda a donde fuera. El hombre, conocido cariñosamente como 'Santa Fe' entre sus allegados y compañeros de hinchada, acostumbraba a lucir con orgullo la camiseta del cuadro capitalino.

Sin embargo, esa afición habría terminado convirtiéndose en el centro de una tragedia que hoy enluta a sus seres queridos. Luis Alberto murió luego de ser atacado con arma blanca en el sector de Britalia, en la localidad de Kennedy, al suroccidente de Bogotá.

De acuerdo con el relato entregado por su hermano, Camilo Avellaneda, el hecho ocurrió el domingo 30 de agosto, alrededor del mediodía, en inmediaciones de la carrera 86 con avenida Primero de Mayo.

Aunque inicialmente la familia recibió poca información sobre lo sucedido, posteriormente logró reconstruir parte de la escena hablando con personas que se encontraban en establecimientos comerciales cercanos.

¿Qué pasó con el hincha de Santa Fe asesinado en Kennedy?

Según lo que Camilo pudo conocer a través de testigos, Luis Alberto se encontraba cerca de un semáforo cuando tuvo una discusión verbal con otro hombre que, aparentemente, llevaría prendas relacionadas con Millonarios.

La situación habría subido de tono rápidamente. El sujeto sacó un cuchillo y, al percatarse de lo ocurrido, Luis Alberto salió corriendo para intentar ponerse a salvo.

La persecución terminó unos metros más adelante, donde el hombre habría alcanzado al hincha y le ocasionó heridas en el cuello y el tórax.

Aun gravemente lesionado, Luis Alberto continuó buscando ayuda. Llegó hasta un establecimiento dedicado a la venta de alimentos y se encerró en uno de los baños.

El presunto atacante habría llegado hasta la entrada del negocio y continuado con las amenazas. Ante la situación, las personas que estaban en el lugar llamaron a la Policía.

Cuando los uniformados llegaron, el señalado agresor ya había escapado. Los agentes intentaron comunicarse con Luis Alberto, pero al no obtener respuesta tuvieron que forzar la puerta.

Lo encontraron inconsciente y con una fuerte pérdida de sangre. Posteriormente fue trasladado al Hospital de Kennedy, pero, de acuerdo con la información entregada por su familia, llegó sin signos vitales.

La familia pide encontrar al responsable

Hasta el momento de la entrevista con Camilo Avellaneda, no se había producido ninguna captura por este caso.

El familiar explicó que las autoridades estarían revisando las cámaras de seguridad del establecimiento donde Luis Alberto buscó refugio, así como dispositivos ubicados en negocios y puntos cercanos.

Uno de los principales retos para los investigadores sería establecer plenamente la identidad del atacante, pues, según los testimonios conocidos por la familia, el hombre habría intentado ocultar su rostro utilizando una gorra y una capota.

Por ahora, la posible relación del crimen con la rivalidad entre hinchadas permanece como una hipótesis. La familia cree que el agresor podría ser seguidor de Millonarios debido a la camiseta azul que llevaba, pero reconoce que todavía no existe una confirmación oficial sobre su identidad o afiliación.

Luis Alberto, el trabajador que dejó una hija de ocho años

Más allá de la camiseta que siempre llevaba puesta, sus familiares recuerdan a Luis Alberto como un hombre trabajador que buscaba la manera de conseguir el sustento para su hogar.

Se dedicaba a la venta informal de frutas y otros productos junto con su padre. Cuando no tenía mercancía suficiente para salir a vender, recurría a otros oficios para obtener ingresos.

Una de esas labores era limpiar vidrios en los semáforos. Allí había construido una clientela entre algunos conductores que, al reconocerlo, le daban dinero por ayudarles con la limpieza de sus vehículos.

Todo ese esfuerzo tenía un propósito: contribuir al sostenimiento de su familia y, especialmente, de su hija de apenas ocho años.

Su hermano contó que aquel domingo Luis Alberto había salido precisamente con la intención de trabajar un rato en el semáforo, pues no contaba con suficiente producto para vender. También tenía planes de ver a Santa Fe posteriormente.

Antes de salir habló con su padre y le manifestó que regresaría más tarde. Para la familia, fue una despedida completamente normal, sin señales de que horas después recibirían la noticia que cambiaría sus vidas.

Ya había sido víctima de una agresión

El dolor para los Avellaneda es todavía mayor porque, según Camilo, Luis Alberto ya había sufrido anteriormente un ataque con arma blanca.

En aquella ocasión también tuvo que ser atendido en el Hospital de Kennedy, aunque la lesión no habría revestido la gravedad del reciente episodio.

Después de ese antecedente, el hombre habría comenzado a evitar determinados sectores donde temía encontrarse con personas que pudieran reconocerlo por su afición al cuadro cardenal.

Incluso, relató su hermano, en una oportunidad prefirió devolverse y tomar una ruta más larga al identificar la presencia de personas con las que podía tener problemas.

Ahora la familia espera que las cámaras y demás elementos recopilados por las autoridades permitan establecer qué ocurrió realmente y llevar ante la justicia al responsable.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por las agresiones relacionadas con las rivalidades futboleras en Bogotá. Para los familiares de Luis Alberto, ninguna camiseta puede estar por encima de la vida de una persona.

La velación del hincha comenzó este jueves, mientras que sus exequias están previstas para el viernes al mediodía. Sus seres queridos esperan despedirlo y, al mismo tiempo, que el crimen no quede en el olvido.