La escena fue de película, pero sin dobles ni efectos especiales. En plena localidad de San Cristóbal, dos tipos creyeron que iban a hacer la vuelta rápida: cuchillo en mano, le quitaron las pertenencias a una mujer y salieron disparados en motocicleta, pensando que nadie los alcanzaba. Grave error.
La Policía activó de inmediato el famoso Plan Candado, cerró salidas, llenó el sector de patrullas y convirtió el barrio en un laberinto sin escape. Los pillos, ya embalados y desesperados, intentaron una maniobra digna de circo… pero les ganó la física: perdieron el control, besaron el asfalto y ahí mismo se acabó la aventura. Del piso directo a la URI.
De la moto al calabozo: cayeron los “acróbatas” de San Cristóbal
El operativo arrancó minutos después del hurto. Los uniformados siguieron la ruta de escape, coordinaron cierres y acorralaron a los delincuentes . En la huida, los sujetos aceleraron más de la cuenta y, al intentar esquivar el cerco, se fueron al suelo con todo y moto.
Según el reporte, los capturados son dos hombres de 28 y 30 años, señalados de hurto calificado usando arma blanca. La caída facilitó la captura en flagrancia, sin darle tiempo a que escondieran nada.
Plan Candado en acción
La Secretaría de Seguridad explicó que el éxito estuvo en la reacción rápida:
“En una maratónica persecución, la Policía capturó en flagrancia a dos delincuentes que minutos antes habrían hurtado a una mujer con arma cortopunzante. Al intentar huir en motocicleta, una maniobra peligrosa los hizo caer y fueron capturados de inmediato”.
El procedimiento cerró con los dos sujetos puestos a disposición de la Fiscalía, en la URI, donde responderán por el delito.
El mensaje quedó claro
El caso deja una advertencia directa: en Bogotá la huida ya no garantiza escape. El Plan Candado sigue activo y, cuando se activa, las salidas se cierran. Esta vez, los motoladrones terminaron pagando la osadía con raspones, esposas y proceso judicial.
Como dicen en el barrio: el que la hace, la paga. Estos dos se creyeron protagonistas de “Rápido y Furioso”, pero la función terminó contra el pavimento. En San Cristóbal, la Policía demostró que la cacería va en serio y que a los motoladrones ya no les alcanza la moto para escapar.