El terror ha cambiado con el paso de los años. Las casas embrujadas, los castillos oscuros y los monstruos dieron paso a un miedo mucho más cotidiano. Hoy, millones de personas encuentran inquietantes lugares que parecen completamente normales: un pasillo vacío, una escalera interminable o un centro comercial donde todas las salidas lucen iguales.
La llegada de 'Backrooms', una de las películas de terror más comentadas del año, volvió a poner bajo los reflectores un fenómeno de internet que lleva años creciendo y que ahora está encontrando una nueva vida fuera de las pantallas.
Ese concepto ha resultado tan poderoso que millones de personas alrededor del mundo comenzaron a mirar con otros ojos lugares que visitan todos los días. En Bogotá, los videos virales, comentarios de usuarios y debates en TikTok han convertido a varios rincones de la ciudad en candidatos para integrar una versión criolla de los 'Backrooms'.
La película que llevó los 'Backrooms' del internet a los cines
Aunque los 'Backrooms' existen desde hace varios años en internet, la película ayudó a que el fenómeno despertara el interés de nuevas audiencias. Para el creador de contenido y crítico de cine Javier Ibarreche, se trata de uno de los casos más llamativos del cine reciente.
La historia comenzó con Kane Parsons, un joven que aprendió por su cuenta efectos visuales y producción audiovisual mientras publicaba contenido en YouTube. A los 16 años lanzó The Backrooms: Found Footage, un corto de terror sobre un camarógrafo atrapado en un laberinto de oficinas vacías y espacios imposibles.
El video se volvió viral, acumuló millones de reproducciones y terminó llamando la atención de A24, que apostó por llevar ese universo al cine. El proyecto convirtió a Parsons en el director más joven en la historia del estudio y en uno de los ejemplos más claros de cómo internet está abriendo camino a una nueva generación de cineastas.
¿Por qué un pasillo vacío da más miedo que un monstruo?
La película construye su terror a partir de una idea poco común: convertir los espacios cotidianos en algo inquietante. La historia sigue a un arquitecto que descubre un lugar imposible, formado por habitaciones y corredores que parecen extenderse sin fin.
El miedo no surge de una criatura, sino de estar en un sitio que parece familiar, pero donde algo claramente no encaja. Como destaca Ibarreche, el verdadero horror de los 'Backrooms' nace de la propia arquitectura y de esa constante sensación de desorientación que hace pensar que las reglas normales del mundo dejaron de funcionar.
Según el influencer @mtfk.reformado, el fenómeno de los 'Backrooms' se relaciona con los llamados "no lugares", un concepto del antropólogo Marc Augé para describir espacios impersonales como centros comerciales, aeropuertos, oficinas o estaciones. Cuando estos lugares aparecen vacíos, generan una sensación extraña porque resultan familiares y desconocidos al mismo tiempo.
Los 'Backrooms' bogotanos que se están robando la atención
La conversación rápidamente dejó de girar alrededor de la película para enfocarse en algo mucho más cercano: los espacios liminales de Bogotá que producen exactamente la misma sensación.
En TikTok, cientos de usuarios comenzaron a compartir experiencias sobre sitios donde se han perdido, pasillos que parecen repetirse una y otra vez o espacios que conservan una estética que parece detenida en otra época.
El centro comercial que muchos consideran el verdadero 'Backroom' de Bogotá
Si existe un nombre que se repite constantemente en los comentarios es el de Hacienda Santa Bárbara. Para muchos usuarios, este centro comercial reúne todos los elementos necesarios para entrar en la categoría de 'Backroom' bogotano.
Las referencias apuntan a sus múltiples niveles, escaleras, rampas, corredores y conexiones que generan la sensación de estar recorriendo un laberinto. Varios usuarios aseguran haberse perdido intentando encontrar una salida o regresar al punto donde comenzaron el recorrido.
Uno de los comentarios más llamativos relata la experiencia de una persona que tomó un ascensor para volver al primer piso y terminó apareciendo en una zona completamente distinta a la que esperaba. Esta experiencia resume perfectamente la sensación que muchos describen cuando visitan el lugar: saber dónde entraron, pero no tener tan claro cómo salir.
Otros comentarios van incluso más lejos y aseguran que buena parte del tiempo el centro comercial transmite una sensación de calma y vacío que encaja perfectamente con la estética asociada a los 'Backrooms'.
Galerías y el misterio de los pasillos que parecen repetirse
Si Hacienda Santa Bárbara lidera la conversación por su diseño, Galerías lo hace por la experiencia de quienes aseguran haberse desorientado dentro del lugar.
Las referencias más frecuentes hablan de corredores muy parecidos entre sí, rutas que parecen repetirse y zonas escondidas que muchos visitantes descubren por accidente. Algunos usuarios incluso afirman que los baños del centro comercial son "el verdadero Backroom del Backroom".
La discusión ha sido tan intensa que varios usuarios defienden a Galerías como el auténtico rey de los 'Backrooms' bogotanos. Otros responden que el lugar suele estar lleno de gente y que Hacienda Santa Bárbara genera una sensación mucho más cercana a la estética de los espacios liminales.
Lugares que aparecen una y otra vez en los comentarios
La lista no termina ahí. Entre las ubicaciones más mencionadas también aparecen Boulevard Niza, Centro Comercial Cedritos, Cafam La Floresta, Avenida Chile, Plaza de las Américas, Panamá, Bima y algunas zonas específicas de Centro Mayor.
Muchos de estos lugares comparten características similares. Son centros comerciales construidos hace varios años, con diseños menos lineales que los complejos modernos y recorridos donde las referencias visuales suelen repetirse. Esa combinación hace que algunas personas sientan que están caminando en círculos incluso cuando conocen el lugar.
También aparecen menciones a zonas vacías de Corferias cuando no hay eventos. Algunos usuarios aseguran que recorrer sus pabellones sin visitantes produce una sensación muy cercana a las imágenes que suelen asociarse con los 'Backrooms'.
Divercity: el 'Backroom' que despertó la nostalgia de toda una generación
Mientras los centros comerciales dominan la conversación por sus pasillos y laberintos, Divercity se convirtió en un caso aparte. En las últimas semanas, el creador de contenido @BackroomGuy generó miles de reacciones tras publicar un presunto video grabado dentro del antiguo parque temático, que según se comenta en redes hoy funcionaría como una bodega y conservaría gran parte de su estructura original.
Las imágenes despertaron una ola de nostalgia. Usuarios compartieron recuerdos de las atracciones, las licencias de conducción infantiles y los famosos billetes de la ciudad para niños. Muchos coincidieron en una sensación particular: ver el lugar vacío era como observar un espacio detenido en el tiempo.
Para quienes crecieron visitándolo, Divercity luce muy parecido a como lo recuerdan, pero sin personas, una combinación que mezcla nostalgia, extrañeza y sensación inquietante, elementos que han hecho tan populares a los 'Backrooms' y los espacios liminales.
Más que terror, los 'Backrooms' hablan de cómo se recuerdan los lugares
El éxito de los 'Backrooms' demuestra que el miedo moderno muchas veces nace de lugares cotidianos y no de monstruos. Espacios vacíos, pasillos interminables o sitios que parecen detenidos en el tiempo pueden generar la misma inquietud que una historia de terror.
Por eso el fenómeno encontró eco en Bogotá. Detrás de la tendencia hay algo muy cercano: la forma en que las personas recuerdan los lugares que marcaron su vida. Y mientras la película vuelve a poner el tema sobre la mesa, miles de bogotanos ya tienen su propia lista de 'Backrooms' en la ciudad.