Los incendios forestales que se registraron en Cundinamarca durante agosto dejaron una emergencia que va mucho más allá de las zonas de vegetación quemadas. La fauna silvestre también sufrió las consecuencias y, hasta ahora, 11 animales murieron después de ser encontrados afectados por estas conflagraciones.
De acuerdo con el balance preliminar de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), 14 animales han recibido atención en medio de las labores desplegadas para rescatar ejemplares afectados. De ellos, dos fueron trasladados a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional de Colombia y uno permanece en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Tocaima, bajo cuidado especializado.
La situación también encendió una alerta entre las autoridades ambientales debido a que algunos ciudadanos, con la intención de ayudar a los animales que encuentran en estas condiciones, los han llevado a sus viviendas e incluso les han suministrado medicamentos por cuenta propia.
El problema es que una buena intención puede terminar perjudicando al ejemplar. Por eso, la CAR hizo un llamado para que la fauna silvestre afectada por los incendios no sea medicada ni sometida a tratamientos caseros.
¿Qué hacer si encuentra un animal silvestre herido por un incendio?
Encontrarse con un animal silvestre herido, deshidratado o debilitado puede generar preocupación y ganas de ayudarlo de inmediato. Sin embargo, las autoridades recomiendan no intentar atenderlo en casa.
La CAR explicó que las personas que encuentren ejemplares afectados deben reportar el caso y ponerlos a disposición de las autoridades ambientales, para que sean revisados por profesionales y reciban el manejo que realmente necesitan.
Esto es especialmente importante porque las consecuencias de un incendio no son iguales para todos los animales. Un ejemplar puede sufrir quemaduras, deshidratación, problemas respiratorios o altos niveles de estrés.
Además, las llamas pueden destruir los lugares donde las especies encuentran alimento y refugio, por lo que la afectación continúa incluso después de que el fuego haya sido controlado.
“Sabemos que la intención de la comunidad es proteger a los animales que encuentra en estas condiciones, pero mantenerlos en casa o suministrarles medicamentos sin una valoración veterinaria puede poner en riesgo su recuperación”, señaló Magdala Iregui, directora de biodiversidad de la CAR.
Por otro lado, la CAR también recordó que cuenta con una línea de atención disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, para recibir reportes sobre fauna silvestre que se encuentre en situación de emergencia.
- Línea de atención de fauna silvestre CAR: 316 524 4031.
CAR y Universidad Nacional trabajan para salvar la fauna afectada
Ante los reportes de animales perjudicados por los incendios, la CAR y la Universidad Nacional de Colombia activaron una comisión conjunta para adelantar labores de búsqueda, valoración y estabilización de los ejemplares encontrados en las áreas afectadas.
Los animales que necesitan manejo especializado son trasladados, dependiendo de su condición, a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) o al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Tocaima.
Entre los ejemplares que han requerido atención se encuentran ñeques y lapas, mamíferos silvestres que también quedaron expuestos a las difíciles condiciones generadas por las conflagraciones y la pérdida de sus hábitats.
Para apoyar estas labores, la CAR dispuso de su Unidad Móvil de Atención de Fauna Silvestre, que permite prestar atención médico-veterinaria en territorio y facilitar el traslado de los animales que necesitan cuidados especializados.
Incendios forestales en Cundinamarca afectaron 1.512 hectáreas
La magnitud de la emergencia ambiental también queda reflejada en las cifras. Durante agosto se registraron 400 incendios forestales en Cundinamarca, que afectaron un total de 1.512 hectáreas de cobertura vegetal.
El daño ocasionado por las llamas no termina cuando se controla una conflagración. La desaparición de la vegetación modifica las condiciones del lugar y deja a diferentes especies sin los espacios que necesitan para alimentarse, esconderse y sobrevivir.
Por esta razón, la recuperación de las áreas afectadas será una tarea de mediano y largo plazo. Según las estimaciones técnicas de la CAR, la regeneración de la cobertura vegetal podría tardar alrededor de dos años o más, dependiendo de las características del ecosistema, el nivel de afectación y las condiciones ambientales posteriores.
“La emergencia no termina cuando se apagan las llamas. La recuperación de los animales y de los ecosistemas afectados requiere tiempo, atención especializada y restauración ambiental”, puntualizó Magdala Iregui.
¿Qué NO hacer si encuentra un animal afectado por los incendios?
La recomendación de las autoridades ambientales es evitar cualquier intervención por cuenta propia. Si una persona encuentra un ejemplar silvestre afectado por un incendio, no debe perseguirlo, alimentarlo, medicarlo ni intentar rehabilitarlo en su vivienda.
El reporte oportuno permite que un equipo especializado determine qué le ocurre al animal, establezca el tratamiento adecuado y defina si, después de recuperarse, puede regresar a su entorno natural o necesita pasar por un proceso de rehabilitación.
La CAR insiste en que la colaboración de la ciudadanía es fundamental. En medio de una emergencia de este tipo, avisar sobre la presencia de un animal afectado puede ser mucho más útil que intentar curarlo sin conocimientos veterinarios.
Mientras continúa la atención de los ejemplares y se trabaja en la recuperación de las zonas golpeadas, las autoridades recuerdan que la emergencia para la fauna no acaba cuando se extingue el fuego. La recuperación de los animales y de sus hábitats necesitará seguimiento, atención profesional y acciones de restauración ambiental.