Acueducto de Bogotá

Acueducto se olvida de Usaquén: vecinos nadan en aguas sucias y están en riesgo

Acueducto se olvida de Usaquén vecinos nadan en aguas sucias y están en riesgo

Heidy Sánchez denuncia negligencia en Usaquén: reporte por aguas negras en la Calle 165 no ha sido atendido desde el 15 de abril.

(X)heidy_up Ubicado en la localidad de Usaquén

La denuncia es de esas que huelen mal, literalmente. En el barrio Babilonia, en plena localidad de Usaquén, los vecinos están viviendo una pesadilla que nadie les responde. Desde hace días conviven con aguas negras saliendo por pisos, baños y cocinas, mientras la Empresa de Acueducto de Bogotá brilla por su ausencia.

Quien encendió las alarmas fue la concejal Heidy Sánchez, que no se quedó callada y lanzó la denuncia públicamente, señalando la negligencia de las entidades distritales frente a un problema que ya supera el nivel de incomodidad y entra en el terreno del riesgo sanitario.

Denuncia ciudadana en Usaquén: Babilonia pide ayuda urgente

El problema está ubicado con nombre propio: Calle 165 entre carreras 14 y 15 , en el barrio Babilonia. No es una queja nueva ni improvisada. Según la comunidad, la Junta de Acción Comunal radicó el reporte formal desde el 15 de abril de 2026, pero hasta hoy nadie ha dado la cara.

“Pese a que la Junta de Acción Comunal puso la queja desde el 15 de abril, no se ha atendido”, denunció la concejal Heidy Sánchez, quien pidió de manera directa la intervención tanto del Acueducto de Bogotá como de la Alcaldía Local de Usaquén.

Aguas negras dentro de las casas: la escena es crítica

Lo más grave es que el problema ya entró a las viviendas. No se trata de una alcantarilla rebosada en la calle, sino de aguas residuales saliendo dentro de las casas, mezclándose entre baños, cocinas y desagües.

Uno de los vecinos lo relató sin rodeos y con evidente preocupación:

“En este momento tenemos la casa inundada. Allá al fondo erupción agua. Primera vez que aquí en la casa sale agua por este orificio, por debajo. El agua sale por aquí, se encuentra con la del baño, sale en el baño, se encuentra con la de la cocina y la de la cocina se mete donde don Joaquín. Todo esto es pura agua negra”.

El testimonio refleja lo que vive el sector: malos olores, posibilidad de enfermedades, daño en las viviendas y una sensación de abandono total.

Cero respuestas del Acueducto y la Alcaldía Local

Según los habitantes, lo más desesperante no es solo el problema, sino el silencio institucional. Han llamado, han reportado, han esperado… y nada. Ni cuadrilla, ni visita técnica, ni aviso.

La concejal Sánchez fue directa en su mensaje:

“Los habitantes del barrio Babilonia están sufriendo la negligencia de Acueducto Bogotá. Exigimos una solución urgente”.

La comunidad se pregunta cómo es posible que, pagando impuestos y servicios cumplidamente, tengan que soportar semanas de aguas negras sin que ninguna entidad actúe.

El riesgo va más allá de la incomodidad

Lo que ocurre en Babilonia no es un simple daño. Las aguas residuales representan riesgo sanitario, foco de infecciones, afectación para niños, adultos mayores y mascotas, además de daños estructurales en las viviendas.

Los vecinos advierten que, si no se atiende pronto, el problema puede empeorar con las lluvias y generar emergencias mayores, como socavaciones o colapsos del sistema de alcantarillado.

La comunidad exige acción inmediata

Los habitantes no están pidiendo favores. Exigen lo básico: que el Acueducto revise la posible falla de alcantarillado o fuga, que se haga una intervención seria y que la Alcaldía Local asuma su papel de control y acompañamiento.

El sentimiento general es de cansancio. Como dicen en el barrio, “el recibo sí llega puntual, pero el arreglo nunca”.

Lo que pasa en Babilonia no es un caso aislado, pero sí un ejemplo claro de cómo la negligencia puede volverse cotidiana si nadie presiona. La concejal ya levantó la voz; ahora la pelota está en la cancha del Acueducto de Bogotá y de la Alcaldía Local de Usaquén.

La pregunta que queda en el aire es sencilla y contundente:
¿van a esperar a que el problema explote más… o van a aparecer antes de que la emergencia sea mayor?

En Babilonia, la paciencia ya se agotó. Y el agua, lamentablemente, no deja de salir.