CAR Cundinamarca

Puma no sería el único culpable: ADN y cámaras trampa revelan qué pasa en La Calera

¿Qué se sabe de los ataques a animales en La Calera?

Pruebas de ADN y cámaras trampa buscan esclarecer los ataques a animales en La Calera y determinar si el puma fue el único responsable.

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La preocupación se mantiene entre habitantes de la zona rural de La Calera luego de varios casos de animales domésticos afectados que, inicialmente, fueron relacionados con posibles ataques de un puma.

La presencia de este felino en el sector sí pudo ser confirmada. Uno de los primeros reportes fue registrado mediante cámaras de seguridad de un predio, donde quedó evidenciado un ejemplar de puma (Puma concolor).

Sin embargo, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) encontró que esta explicación no necesariamente aplica para todos los casos. Las primeras valoraciones realizadas a los animales afectados muestran lesiones que, en algunos episodios, no serían compatibles con un ataque de puma.

Ante esta situación, la autoridad ambiental adelanta una investigación para establecer qué especies estarían involucradas y evitar que todos los ataques sean atribuidos a un solo animal.

¿Qué se sabe de los ataques a animales en La Calera?

Los equipos técnicos de la CAR examinaron varios de los animales afectados, entre ellos ovejas y cabros, y encontraron diferentes tipos de lesiones.

En algunos ejemplares se identificaron heridas punzantes principalmente en los miembros posteriores y los flancos. También se encontraron afectaciones en las extremidades anteriores, la cabeza y el cuello.

Uno de los casos presentó una fractura de vértebras cervicales. En otro de los eventos analizados, los técnicos observaron que durante varias noches se produjo principalmente el consumo de tejido muscular de la cara de los animales.

Estas características llevaron a considerar otra posibilidad: que algunos de los ataques estén relacionados con caninos, como perros domésticos que podrían encontrarse en condición feral.

La CAR todavía trabaja para determinar si estos animales tienen alguna relación con los hechos. Por ahora, se trata de una hipótesis que deberá ser contrastada con la evidencia obtenida durante la investigación.

Pruebas de ADN buscan identificar al responsable

Para tener mayor certeza sobre lo ocurrido, la Corporación tomó muestras de los animales afectados y las sometió a análisis de ADN.

El objetivo es obtener evidencia que permita identificar la especie responsable de las lesiones y determinar si, además del puma observado en el sector, estarían participando otros posibles depredadores.

La prueba resulta clave porque los diferentes tipos de heridas encontrados no permiten atribuir todos los episodios a un mismo animal.

Por eso, mientras avanzan los análisis, la CAR mantiene abierto el proceso de verificación en territorio y continúa recopilando información sobre los eventos reportados por la comunidad.

Pruebas de ADN buscan identificar al responsable
Pruebas de ADN buscan identificar al responsableCrédito: CAR Cundinamarca.

Cámaras trampa buscan saber qué animales recorren La Calera

La investigación también cuenta con apoyo tecnológico. La CAR instaló seis estaciones de fototrampeo en puntos estratégicos cercanos a los lugares donde se han registrado las afectaciones.

Estas cámaras permitirán conocer qué especies transitan por la zona, cuáles son sus patrones de desplazamiento y si existe alguna relación entre sus recorridos y los sitios donde han ocurrido los ataques.

“Desde la CAR Cundinamarca hemos instalado seis estaciones de fototrampeo en puntos estratégicos cercanos a las zonas donde se han registrado los eventos. Estas cámaras permitirán obtener información sobre las especies que transitan por el área, sus patrones de desplazamiento y su posible relación con los sitios donde se han presentado las afectaciones”, afirmó Magdala Iregui, directora de biodiversidad de la CAR.

Los funcionarios también han realizado recorridos y jornadas de permanencia en campo para identificar posibles zonas de desplazamiento de fauna, revisar las condiciones del terreno y establecer cuáles sectores podrían representar un mayor riesgo para los animales domésticos.

El trabajo se desarrolla de manera coordinada entre la CAR, la administración municipal de La Calera y la Policía Nacional, con el propósito de acompañar a la comunidad y definir las medidas de manejo que correspondan con base en criterios técnicos.

Comunidad de La Calera recibe recomendaciones

La atención del caso no se ha limitado a la búsqueda de los posibles responsables de los ataques. La Corporación también ha adelantado jornadas de educación ambiental con los habitantes de las zonas donde se presentaron los hechos.

Según la información entregada por la CAR, sus equipos han visitado 30 viviendas y sensibilizado a 41 habitantes. Además, 70 estudiantes y cuatro docentes de instituciones educativas participaron en las actividades.

En total, fueron 114 personas las que recibieron información relacionada con la prevención de nuevas interacciones y la manera adecuada de convivir con la fauna silvestre.

La recomendación para quienes viven en estos sectores es mantener vigilancia, reforzar el resguardo de los animales domésticos, especialmente durante la noche, y reportar oportunamente cualquier avistamiento o evidencia de fauna silvestre.

CAR alerta por dejar restos de animales a disposición de perros

Dentro de las situaciones identificadas durante las visitas, la CAR encontró una práctica que puede aumentar el riesgo de nuevos ataques: dejar restos de animales muertos o sus partes expuestos en el territorio.

En uno de los casos, los restos y el cuero de un animal afectado fueron dejados a disposición de perros.

La autoridad ambiental advierte que esta práctica puede favorecer que los caninos se habitúen a consumir animales de producción y posteriormente generar nuevos ataques.

Por esta razón, la recomendación es no dejar cueros, restos, vísceras ni cadáveres expuestos, ni utilizarlos como alimento para perros. Estos residuos también pueden atraer animales carroñeros y favorecer comportamientos de depredación.

No consuma animales que hayan sido atacados

La CAR también hizo un llamado especial a las familias para evitar el consumo de animales que hayan sido afectados durante un posible ataque de fauna silvestre.

“Ante un posible ataque de fauna silvestre, no se debe consumir la carne del animal afectado, sin conocer con certeza qué especie produjo la agresión, ya que existe el riesgo de exposición a agentes patógenos que eventualmente pueda portar el animal agresor. Lo recomendable es reportar el caso a las autoridades para que se realice la correspondiente valoración técnica”, puntualizó Iregui.

Por eso, ante un animal herido o muerto en circunstancias que puedan estar relacionadas con fauna silvestre, lo indicado es reportar el caso y permitir que los equipos especializados realicen la valoración correspondiente.

¿Qué hacer si aparece un puma u otro animal silvestre?

Mientras continúan las pruebas de ADN, el monitoreo con cámaras y las visitas técnicas, la CAR entregó varias recomendaciones para reducir el riesgo de nuevas interacciones:

  • Mantener vigilancia en las zonas donde ya se han registrado los eventos.
  • Reforzar el resguardo de los animales domésticos, especialmente durante la noche.
  • No acercarse, perseguir ni intentar capturar a un animal silvestre.
  • Generar ruido para disuadir su aproximación, pero sin acorralarlo ni enfrentarlo.
  • Reportar oportunamente cualquier avistamiento, ataque o evidencia relacionada con fauna silvestre.
  • Evitar dejar animales muertos, restos, pieles o vísceras expuestos en el territorio.

La CAR continuará con el monitoreo mediante cámaras trampa, el análisis de las muestras de ADN, las visitas técnicas y las acciones de educación ambiental hasta contar con suficiente evidencia para establecer qué está ocurriendo en la zona rural de La Calera.

Por ahora, la presencia de un puma en el territorio está confirmada, pero la información recopilada por los equipos técnicos apunta a que no todos los ataques tendrían necesariamente al felino como responsable.

La investigación busca justamente aclarar qué especies están involucradas y tomar las medidas necesarias para reducir los conflictos entre la fauna silvestre, los habitantes de La Calera y sus animales domésticos.