El suicidio es un enemigo silencioso que afecta a distintos tipos de poblaciones, y también un problema de salud pública que requiere de atención prioritaria por parte de las autoridades, pues puede dejar impactos en las familias y en la sociedad.
En el Concejo de Bogotá, se prendieron las alertas debido al aumento de personas mayores fallecidas por suicidio. La concejal María Clara Name compartió preocupantes cifras y planteó la necesidad de reforzar la atención en salud mental en la ciudad.
Según datos del Boletín Estadístico del Adulto Mayor de Medicina Legal, citados por la cabildante, en los dos primeros meses de 2026 se registraron 13 casos. De mantenerse esta tendencia, la ciudad podría alcanzar cerca de 78 muertes al finalizar el año, superando ampliamente los 53 reportados durante todo 2025.
Frente a este panorama, la cabildante lanzó una advertencia directa: “Hacemos un llamado urgente al Distrito para contrarrestar el alarmante aumento de suicidios en adultos mayores”.
Aumentaron los viejitos que se quitan la vida
El análisis presentado por Name también incluyó otros indicadores sobre salud mental en la ciudad. De acuerdo con estudios realizados por Naciones Unidas y la Secretaría Distrital de Salud, en 2024 se identificó que los estratos 3 y 4 concentran el 40% de los casos de ideación suicida. Además, localidades como Antonio Nariño y Barrios Unidos presentan los niveles más altos en este tipo de reportes.
En estas localidades, se evidenció que un 21% de las personas ha recibido algún diagnóstico de ansiedad y un 18% ha padecido depresión en algún momento de su vida. Estas cifras permiten dimensionar un problema que no solo afecta a los adultos mayores, sino también a diferentes grupos poblacionales.
Frente a esto, la concejal explicó que ha promovido iniciativas dentro del Concejo para abordar esta problemática. Una de ellas está enfocada en fortalecer la salud mental de las personas mayores mediante acciones preventivas y de acompañamiento. Otra propuesta, que ya avanzó en su primer debate, busca la creación de redes de cuidado comunitario en Bogotá.
“Esta realidad no puede seguir siendo ignorada. Nuestros adultos mayores necesitan atención integral, acompañamiento emocional y políticas públicas efectivas que protejan su salud mental y su dignidad”, dijo la concejal.
Factores de riesgo en viejitos
La cabildante también señaló algunos de los factores que afectan a esta población, como la pérdida de autonomía por problemas de salud, la salida del campo laboral y situaciones de abandono o maltrato familiar. Estas condiciones podrían incidir en cuadros de depresión, deterioro cognitivo y otros trastornos.
“Es necesario que el Distrito en realidad trabaje en una Atención Integral del Adulto Mayor, con acciones preventivas que desde el punto de vista de la salud mental aborde” estas problemáticas, indicó, destacando la importancia de reducir al máximo este tipo de muertes.
Canales de apoyo para salud mental gratis en Bogotá
En Bogotá, existen canales de apoyo pensados para acompañar a las personas en momentos difíciles y brindar orientación emocional. Uno de ellos es la Línea Calma, una iniciativa de la Secretaría de Cultura que promueve el reconocimiento de las emociones, especialmente en los hombres, e impulsa formas de expresión alejadas de la violencia.
Este servicio también trabaja en la prevención de agresiones, ofreciendo acompañamiento psicosocial enfocado en modificar conductas que pueden derivar en violencia psicológica o física, con especial atención en la protección de las mujeres.
Las personas interesadas pueden comunicarse de manera gratuita al 01 8000 423 614. La atención se presta de lunes a viernes entre las 7:00 a.m. y las 10:30 p.m.; los sábados de 8:00 a.m. a 10:30 p.m.; y los domingos y festivos desde las 2:00 p.m. hasta las 10:30 p.m.
A esta oferta se suma la Línea 106, operada por la Secretaría de Salud, que funciona como un canal de escucha y orientación emocional. A través de este servicio, profesionales en psicología atienden a personas de todas las edades, ofreciendo apoyo en situaciones cotidianas o momentos de crisis mediante atención no presencial.