Marilyn Linares, una de las pacientes que denunció haber sido atendida por dos personas que se presentaban como cirujanos plásticos, relató en entrevista con el Sistema Alerta las circunstancias que rodearon el procedimiento estético al que se sometió en 2024. Según su testimonio, llegó al establecimiento ubicado en el barrio Pasadena, en el norte de Bogotá, después de encontrar publicidad de los servicios en redes sociales.
Linares aseguró que el lugar tenía apariencia de una clínica y que contaba con personal de enfermería, recepción y aseo. También señaló que, antes de aceptar el procedimiento, consultó por la formación profesional de quienes la atenderían y recibió información sobre supuestos títulos de universidades.
“Yo puedo decir que yo fui a la clínica porque eso era una clínica, no era un centro estético, no era una clínica de garaje, era una clínica de 3 pisos al norte de la ciudad, en el barrio Pasadena”, manifestó durante la entrevista.
De acuerdo con su relato, inicialmente acudió para una lipólisis en el abdomen, pero posteriormente le recomendaron ampliar el procedimiento a otras zonas del cuerpo. Finalmente, la intervención incluyó abdomen, espalda y glúteos. El costo, según explicó, estuvo entre 13 y 14 millones de pesos después de los descuentos que ofrecía el establecimiento.
Las autoridades capturaron a Esteban Felipe Henao y Ruth Verónica Lengua Jaramillo, señalados en la investigación como las personas que se presentaban como profesionales de la salud. En la entrevista, Linares afirmó que ambos habrían realizado procedimientos estéticos a más de 200 personas.
¿Cuándo descubrió Marilyn Linares que había irregularidades tras su cirugía?
La paciente explicó que durante la intervención tuvo una situación que la hizo saber que algo no estaba bien. Según su relato, despertó en medio de la cirugía y manifestó que sentía dolor. Después de recibir el alta y regresar a su vivienda, aseguró que comenzó a presentar mareos y desmayos.
Con el paso de los días, cuando disminuyó la inflamación, Linares empezó a observar cambios en la piel y asimetrías en algunas zonas del cuerpo. Durante el proceso de recuperación también recibió atención de una esteticista que, según contó, le dijo que algunas de las condiciones que observaba no parecían normales.
“Yo empiezo a darme cuenta que habían irregularidades. Entonces yo le decía a la chica que en ese momento ellos me designaron: ‘Mira, esto se ve así, ¿es normal?’. Y ella me decía: ‘Yo soy esteticista, yo no soy médica, pero desde mi punto de vista siento que eso no es normal’”, relató.
Linares luego acudió a un control con quien consideraba su médico. En esa consulta manifestó su inconformidad por las marcas en la piel y por una asimetría en los glúteos. Según su testimonio, le dijeron que esas condiciones podían estar relacionadas con la inflamación y con las características de su cuerpo.
La situación cambió cuando recibió información que ponía en duda la formación profesional de las personas que la habían operado. Linares explicó que recibió capturas de conversaciones y que otra persona le advirtió que los supuestos médicos no contaban con formación profesional.
A partir de ese momento decidió no continuar con el procedimiento de retoque que le habían ofrecido y comenzó a investigar el caso.
¿Qué secuelas tiene Marilyn Linares después de la cirugía?
Linares aseguró que, más de dos años después de la intervención, todavía presenta consecuencias físicas. Entre ellas mencionó asimetría, fibrosis y afectaciones en la piel, además de dolor en la zona de los glúteos, por lo que continúa utilizando un cojín para sentarse.
“Yo llevo aproximadamente unos cinco o seis millones y todo ya va hacia los masajes. La asimetría quedó. Aparte de todo, yo después de dos años que han pasado todavía estoy utilizando el cojín porque los glúteos, al igual que aún varias de las niñas, no sé por qué, pero hay días en los que duelen bastante”, afirmó.
También indicó que durante el periodo posterior a la cirugía tuvo anemia y que recibió medicamentos que, según considera, no necesitaba. Sobre la piel, señaló que conserva marcas y daños que atribuye a la forma en que habría sido realizada la intervención.
La entrevistada aclaró que otras pacientes enfrentaron situaciones diferentes. Según su relato, algunas tuvieron infecciones, heridas que permanecieron abiertas durante meses y otras consecuencias que afectaron su vida laboral y familiar.
Respecto a la posibilidad de que les hubieran aplicado sustancias como biopolímeros, explicó que algunas pacientes han podido realizarse exámenes y que, hasta donde conoce, no se ha encontrado la presencia de estos materiales en esos casos. Sin embargo, señaló que muchas personas no han podido acceder a estudios médicos por sus costos.
¿Cómo se conocieron las más de 200 víctimas?
Después de encontrar a otra mujer que había denunciado públicamente a los mismos presuntos responsables, Linares decidió contactarla. Según contó, luego comenzó a recibir testimonios de otras pacientes que aseguraban haber pasado por procedimientos similares.
La entrevistada explicó que creó un grupo de WhatsApp junto con otras personas, entre ellas una extrabajadora del establecimiento cuya identidad mantiene reservada por razones de seguridad. Con el tiempo, el grupo reunió a más de 200 personas que aseguraban haber sido atendidas por los señalados.
“Cuando nos dimos cuenta ya éramos más de 200. Pusimos las respectivas denuncias y, pues, hasta el momento hemos confiado en Dios y en la ley”, expresó Linares en el Sistema Alerta.
La mujer también afirmó que algunas de las pacientes habrían recibido mensajes intimidantes después de comenzar a denunciar. En su caso, dijo haber recibido un correo electrónico en el que se le advertía que no debía hablar públicamente sobre los hechos. Linares sostuvo que, por razones de seguridad, incluso decidió cambiar de vivienda.
Durante la entrevista también manifestó que considera que podrían existir más personas vinculadas con el funcionamiento del establecimiento. Según su versión, algunos trabajadores habrían conocido que los responsables no eran médicos, mientras que otros habrían continuado trabajando allí.
Las autoridades serán las encargadas de determinar las responsabilidades individuales dentro del caso y establecer qué conductas pueden ser atribuidas a cada uno de los investigados. Por ahora, el testimonio de Marilyn Linares hace parte de las denuncias de las pacientes que aseguran haber sufrido consecuencias después de someterse a procedimientos estéticos ofrecidos en Bogotá y promocionados a través de redes sociales.
* Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de Alerta.