Llantas

CAR lanzó alerta por llantas botadas: empeoran incendios e inundaciones en Cundinamarca

CAR alerta por llantas usadas que agravan incendios e inundaciones

La CAR alertó que las llantas usadas mal desechadas favorecen incendios, inundaciones y enfermedades. Conozca cómo disponerlas correctamente.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle CAR alerta por llantas usadas que agravan incendios e inundaciones

Botar una llanta en un lote, una quebrada o una calle no es un problema menor. Además de contaminar el entorno, estos residuos pueden convertirse en un factor que agrave incendios forestales, genere inundaciones y ponga en riesgo la salud de miles de personas.

Ante los pronósticos de un intenso fenómeno de El Niño, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) reforzó los operativos de control y vigilancia para evitar la mala disposición de llantas usadas, una práctica que sigue siendo frecuente en varios municipios de su jurisdicción.

La autoridad ambiental recordó que, aunque las llantas no están clasificadas como residuos peligrosos, sí deben manejarse bajo las condiciones establecidas en la Resolución 1326 de 2017 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que regula su recolección selectiva y gestión ambiental.

¿Por qué las llantas usadas representan un riesgo para la salud y el medio ambiente?
¿Por qué las llantas usadas representan un riesgo para la salud y el medio ambiente?Crédito: X: @Alfred_Balle

¿Por qué las llantas usadas representan un riesgo para la salud y el medio ambiente?

Según explicó Alberto Acero, director operativo de la Subdirección de Autoridad Ambiental de la CAR, las llantas de vehículos, motos y bicicletas que salen de circulación requieren un manejo especial para evitar afectaciones ambientales y de salud pública.

Uno de los principales riesgos es que muchas terminan siendo utilizadas para iniciar quemas a cielo abierto o como combustible en hornos artesanales dedicados a la producción de panela y otros procesos industriales informales.

La preocupación radica en que estos elementos están compuestos en más del 85 % por hidrocarburos. Al entrar en contacto con altas temperaturas liberan material particulado y contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, compuestos orgánicos volátiles e hidrocarburos aromáticos, varios de ellos asociados con graves afectaciones para la salud y con alto potencial cancerígeno.

Pero el problema no termina ahí. Cuando las llantas permanecen abandonadas a la intemperie acumulan agua lluvia en su interior, convirtiéndose en criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades como dengue, zika y chikunguña. Además, favorecen la presencia de roedores y otros vectores.

¿Qué pasa con las llantas abandonadas y cómo controla la CAR su disposición?

La CAR también advirtió que desechar llantas en cualquier lugar genera deterioro del paisaje, invade el espacio público y puede bloquear alcantarillas, canales y sistemas de drenaje, aumentando el riesgo de inundaciones durante las temporadas de lluvia.

Para evitar estas situaciones, la entidad realiza operativos permanentes de inspección en los municipios de su jurisdicción, verificando que generadores y gestores de llantas cumplan con los permisos, registros y autorizaciones exigidos por la autoridad ambiental.

Actualmente, existen gestores autorizados para realizar actividades de recolección, almacenamiento, aprovechamiento y valorización de estos residuos. Gracias a procesos de economía circular, muchas llantas usadas son transformadas en materiales para la construcción, obras de control de erosión, artesanías y otros productos con valor agregado, evitando que terminen contaminando el ambiente.

Frente a los pronósticos de un intenso fenómeno de El Niño, Alberto Acero insistió en que la correcta disposición de estos elementos no depende únicamente de las autoridades.

"Como autoridad ambiental hemos fortalecido nuestras acciones de control y vigilancia para que se aplique de manera integral la normatividad vigente, pues ante los pronósticos de un intenso fenómeno de El Niño, la adecuada disposición de estos elementos es una responsabilidad compartida por generadores y gestores del territorio", puntualizó el director operativo de la Subdirección de Autoridad Ambiental de la CAR.

Con este llamado, la CAR busca reducir los riesgos ambientales y proteger la salud de las comunidades, recordando que una llanta abandonada puede convertirse en un foco de contaminación, favorecer incendios, facilitar la propagación de enfermedades e incluso aumentar el riesgo de inundaciones cuando obstruye los sistemas de drenaje.