Mala calidad del aire

Mochuelo estaba respirando humo pesado: CAR tomó medidas y suspendió actividades ilegales

CAR suspende fundidoras ilegales por contaminación en Mochuelo

CAR y Fuerza Pública suspendieron fundidoras ilegales en Mochuelo por emisiones tóxicas y refuerzan controles por calidad del aire en Bogotá.

Collage Alerta - @Alfred_Balle CAR suspende fundidoras ilegales por contaminación en Mochuelo

La calidad del aire en Bogotá sigue siendo una preocupación que mantiene en alerta a las autoridades y los bogotanos, especialmente en sectores donde hay actividades industriales, condiciones climáticas complejas y baja cobertura vegetal.

Uno de los puntos que más ha encendido las alarmas en los últimos meses ha sido Mochuelo, en la localidad de Ciudad Bolívar, donde episodios de contaminación llevaron a reforzar monitoreos, adoptar medidas preventivas y hacer un llamado urgente a la ciudadanía a tomar acciones y proteger su salud.

¿Cómo está la calidad del aire en Bogotá y qué riesgos genera el material particulado?
¿Cómo está la calidad del aire en Bogotá y qué riesgos genera el material particulado?Crédito: X: @Alfred_Balle

A comienzos de año, los altos niveles de material particulado en esta zona rural pusieron sobre la mesa un problema que no es nuevo y son los riesgos del deterioro ambiental sobre la salud pública.

Las autoridades advirtieron en su momento sobre la necesidad de reducir la exposición, especialmente para población vulnerable, mientras avanzaban controles para identificar posibles fuentes contaminantes.

En medio de ese panorama, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), junto con la Fuerza Pública, dio un nuevo golpe contra prácticas ilegales que estarían agravando la situación atmosférica en Bogotá Rural. En un operativo de alto impacto realizado en el sector Mochuelo 3, fueron suspendidas dos fundidoras de metal que operaban, según las autoridades, generando emisiones contaminantes sin ningún control ambiental.

¿Qué pasó en Mochuelo?

La intervención fue liderada por la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental (UIGA), la dirección regional Bogotá-La Calera de la CAR y el Batallón de Artillería No. 13 del Ejército Nacional, que llegaron a dos puntos donde, presuntamente, se desarrollaban procesos artesanales e ilegales de fundición.

En los lugares inspeccionados se habrían encontrado fosas rudimentarias activadas con diésel para fundir distintos materiales metálicos como contadores de gas, partes de alumbrado público, ollas a presión y piezas de motores, que luego eran convertidos en lingotes de aluminio.

La preocupación de las autoridades radica en que este tipo de procesos, sin infraestructura adecuada para controlar emisiones, puede liberar gases y sustancias altamente nocivas como dióxido de azufre, metano, óxidos y humos irritantes, afectando no solo el recurso aire sino también la salud de quienes viven cerca.

El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, advirtió que el hallazgo agrava el panorama ambiental del sector, al tratarse de combustión con combustibles altamente contaminantes.

La decisión fue ordenar la suspensión inmediata de actividades mientras avanzan acciones de control ambiental en la zona.

Este operativo se suma a las medidas que ya venían desarrollándose desde marzo, cuando la CAR declaró alerta preventiva en Mochuelo por elevadas concentraciones de PM2.5 registradas en la estación de monitoreo Bogotá Rural-Mochuelo, con niveles superiores a los 50 microgramos por metro cúbico.

Aunque la alerta fue levantada semanas después por una reducción sostenida favorecida, entre otros factores, por las lluvias, la autoridad ambiental dejó claro que la vigilancia no se ha relajado.

Y es que Mochuelo no solo enfrenta presiones por actividades industriales o disposición de residuos, sino que está ubicado en un ecosistema frágil, con condiciones secas, fuerte radiación solar y poca cobertura verde, características que pueden intensificar los impactos de la contaminación.

¿Cómo está la calidad del aire en Bogotá y qué riesgos genera el material particulado?

La situación de Bogotá frente a la calidad del aire sigue siendo un reto permanente.

El material particulado fino PM2.5 es uno de los contaminantes que más preocupa a expertos y autoridades, porque puede ingresar profundamente en los pulmones e incluso al torrente sanguíneo, generando afectaciones respiratorias y cardiovasculares.

Desde la CAR han insistido en que el control no se limita a reaccionar frente a emergencias, sino a prevenir nuevos focos de contaminación. Por eso, el operativo reciente también envía un mensaje sobre el endurecimiento de acciones contra actividades sin permisos ambientales.

Ballesteros señaló que la preocupación no es menor, teniendo en cuenta que la mala calidad del aire está asociada con enfermedades que afectan a miles de personas, razón por la que anunció que podrían venir nuevas decisiones para proteger tanto los recursos naturales como a las comunidades rurales de Bogotá.

Mientras avanzan estos controles, las autoridades mantienen el llamado a la ciudadanía para reportar actividades contaminantes, evitar quemas y apoyar acciones de cuidado ambiental, en una ciudad donde respirar aire limpio sigue siendo uno de los grandes desafíos.