Daño ambiental

CAR le paró el chorro a quesera en Chocontá por contaminar el río Bogotá

CAR frena vertimiento de lácteos que estaba contaminando el río Bogotá

La CAR frenó vertimientos de lácteos en Chocontá que estaban afectando el río Bogotá. Comunidad alertó el daño ambiental.

Composición Alerta - X: @Alfred_Balle y Freepik. CAR frena vertimiento de lácteos que estaba contaminando el río Bogotá

Una nueva alerta ambiental encendió las alarmas en la sabana de Bogotá. Gracias a las denuncias de la comunidad, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca tomó cartas en el asunto y suspendió una actividad que estaría afectando directamente el agua y el suelo en zona rural de Chocontá.

La intervención se llevó a cabo en la vereda Veracruz, donde una fábrica de quesos fue señalada por presuntamente verter residuos derivados del procesamiento de lácteos, específicamente suero, sin cumplir con los requisitos ambientales exigidos.

¿Qué pasó con el vertimiento de lácteos en Chocontá?

Durante un operativo de inspección adelantado por equipos técnicos y jurídicos de la regional Almeidas y Guatavita, las autoridades evidenciaron desde el exterior del predio varias prácticas que generaron preocupación.

Según el reporte oficial, se identificó la descarga de aguas residuales no domésticas hacia un sifón, así como la presencia de reservorios construidos sobre el cauce de un canal. En estos espacios, el líquido era almacenado temporalmente y luego reutilizado mediante motobombas para riego.

Sin embargo, tras ese proceso, el flujo continuaba su recorrido hasta llegar al río Bogotá, lo que encendió las alertas por el riesgo de contaminación.

Aunque el responsable del establecimiento aseguró que el subproducto no era vertido directamente, sino entregado a terceros para alimentación de ganado, la autoridad ambiental encontró indicios suficientes para imponer una medida preventiva.

Camilo Poveda, director regional de la CAR, explicó que la rápida acción fue posible gracias al aviso oportuno de los habitantes del sector. Además, advirtió que el volumen de producción del lugar (entre 400 y 500 litros de leche diarios) hacía necesario un control riguroso para evitar impactos mayores.

¿Por qué estos vertimientos representan un riesgo ambiental?

La CAR fue enfática en señalar que el manejo inadecuado de aguas residuales provenientes de actividades industriales, como la transformación de lácteos, puede generar graves consecuencias si no cuenta con permisos ni tratamiento previo.

Este tipo de descargas no solo incumple la normativa vigente, sino que también compromete la calidad del recurso hídrico. En este caso, la situación era aún más delicada debido a que la fuente receptora es intermitente, es decir, no cuenta con un flujo constante aguas arriba, lo que aumenta la concentración de contaminantes.

Esto puede traducirse en afectaciones al ecosistema, deterioro del suelo y riesgos para las comunidades que dependen de estas fuentes de agua.

Ante este panorama, la autoridad ambiental reiteró que continuará reforzando los operativos de seguimiento en la cuenca alta del río Bogotá, considerada una de las más importantes de la región.

Con estas acciones, la CAR busca prevenir daños mayores y garantizar la protección de los recursos naturales, especialmente en zonas donde las actividades productivas deben ir de la mano con el cumplimiento de las normas ambientales.