En un operativo contundente contra el daño ambiental, la Corporación Autónoma Regional (CAR) y la Fuerza Pública sorprendieron en flagrancia una actividad ilegal de quema a cielo abierto en zona rural de Guatavita.
El procedimiento se llevó a cabo en la vereda Santamaría, un punto escondido entre la vegetación que no logró evadir la tecnología de última generación utilizada por las autoridades.
Gracias al uso de drones de alta precisión, se detectaron varios focos activos donde se adelantaba la quema de retal de madera para la producción de carbón vegetal, material que luego es comercializado en distintas regiones. Aunque para algunos esta práctica puede parecer común, lo cierto es que está prohibida por su alto impacto ambiental.
El despliegue fue liderado por la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental (UIGA), con apoyo del Ejército Nacional, la Policía de Carabineros y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, quienes lograron ubicar el sitio exacto y confirmar la actividad ilegal en pleno desarrollo.
Quemas a cielo abierto en Cundinamarca: riesgo latente para el ambiente
Durante la intervención, se evidenciaron tres zonas utilizadas como fuentes de combustión, además de áreas destinadas al almacenamiento del material. La extensión afectada alcanza aproximadamente los 160 mil metros cuadrados, lo que da cuenta de la magnitud del daño causado.
La materia prima encontrada incluía residuos de carpintería, estibas, trozos de madera de diferentes especies y restos de demolición con pintura y elementos metálicos. Al ser sometidos a quema incompleta, estos materiales liberan gases y vapores altamente contaminantes que deterioran la calidad del aire y afectan a las comunidades cercanas.
Desde la CAR reiteraron que este tipo de actividades representa un riesgo elevado de incendios forestales, ya que no cuentan con controles técnicos adecuados para regular factores como la temperatura o la oxigenación durante el proceso.
Autoridades imponen medidas y alertan por contaminación en la zona
Además de las quemas, en el lugar fue hallado un botadero ilegal con residuos sólidos como plásticos, vidrios, llantas y escombros, dispuestos directamente sobre el suelo sin ningún tipo de manejo. Esta situación agrava el panorama, ya que factores como la lluvia y el viento facilitan la dispersión de los desechos.
La acumulación de estos materiales favorece la generación de lixiviados, lo que puede terminar contaminando fuentes de agua tanto superficiales como subterráneas. Por esta razón, los técnicos documentaron afectaciones en componentes clave como el suelo, el recurso hídrico, la cobertura vegetal y el paisaje.
Con base en estas evidencias, la autoridad ambiental impuso una medida preventiva inmediata en el predio. Desde la entidad señalaron que continuarán los operativos en todo el territorio, con el objetivo de frenar prácticas ilegales que ponen en peligro los recursos naturales.
Finalmente, voceros de la CAR insistieron en que la articulación con la Fuerza Pública y el uso de herramientas tecnológicas seguirán siendo fundamentales para ubicar este tipo de actividades, incluso en zonas de difícil acceso, y garantizar la protección del entorno en Cundinamarca.