Los negocios ubicados en la salida del túnel de la Universidad Javeriana, en Chapinero, se declararon en pie de lucha. El motivo: la Secretaría de Hábitat arrancó obras viales justo en julio, coincidiendo con el regreso a clases de más de 10.000 estudiantes diarios que transitan por el sector.
Los comerciantes aseguran que no se oponen al desarrollo ni a la obra, pero denuncian que se rompieron los acuerdos pactados. “Estamos desde abril del año pasado teniendo reuniones con ellos, haciendo concertaciones donde ya habíamos llegado a un acuerdo inicial en que la obra se realizara en el tiempo de vacaciones”, explicó uno de los voceros.
El edil de Chapinero, Nicolás Velasco, fue contundente en su reclamo al alcalde Carlos Fernando Galán: “Alcalde, yo no voy a dejar que usted acabe con los negocios que están detrás mío. Seguramente todos estos negocios van a tener que cerrar sus puertas si Hábitat incumple el acuerdo”.
Los comerciantes advierten que la intervención, que se extenderá hasta noviembre, les sacrifica medio año de trabajo en su mejor temporada de ventas. Recuerdan además el antecedente de la Calle 72, donde más de 100 locales cerraron por obras mal planificadas.
Una obra de $7.800 millones en pleno flujo universitario
La Secretaría de Hábitat destinará $7.800 millones de pesos para la intervención de la vía. Aunque la inversión busca mejorar la movilidad y el espacio público, el edil Velasco alertó sobre el riesgo para la seguridad de los estudiantes: “Aquí transitan mínimo 10.000 jóvenes según cifras de la misma universidad. Dígame de verdad alcalde si usted planificó dónde van a pasar mientras dura la obra”.
Los comerciantes y el edil exigen que el cronograma se replantee y que los cuatro meses de ejecución se realicen en periodo de vacaciones universitarias (entre diciembre y febrero), evitando el caos y protegiendo tanto la economía de los negocios como la seguridad de la comunidad estudiantil.
En pie de lucha por el sector
El mensaje de los comerciantes es claro: no se oponen a la obra, pero sí a la forma en que se está ejecutando. “Nadie se está oponiendo al desarrollo, lo que queremos es que se respete la concertación y que la obra empiece en la temporada de vacaciones”, reiteraron.
La polémica apenas comienza y el llamado al alcalde Galán es directo: replantear el cronograma para que la modernización de la vía no se convierta en la ruina de los comerciantes ni en un riesgo para los estudiantes de la Javeriana.