La Alcaldía de Bogotá confirmó que volverá a aplicar la ley seca durante el fin de semana de la segunda vuelta presidencial. La medida, que hace parte de las acciones de seguridad para la jornada electoral, nuevamente comenzará el viernes 19 de junio a las 6:00 de la tarde y se extenderá hasta el lunes 22 de junio a las 12:00 del mediodía.
La decisión fue adoptada después de que las autoridades analizaran el comportamiento de la ciudad durante la primera vuelta. Según el Distrito, el objetivo es que la Policía y las demás entidades puedan concentrar sus esfuerzos en garantizar el orden y el desarrollo de las votaciones.
Durante ese tiempo estará prohibida la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en establecimientos abiertos al público. Además, la alcaldía anunció que realizará operativos de control en diferentes puntos de la capital.
El secretario de Seguridad de Bogotá, Gustavo Quintero, explicó que la medida se mantendrá tras la evaluación realizada por las autoridades. "Sabemos que no es una decisión fácil, pero la tomamos teniendo en cuenta que el país enfrenta una elección compleja y es absolutamente necesario que todas las capacidades de la Policía y el Distrito estén enfocadas en garantizar un proceso electoral pacífico", dijo el funcionario.
Empresarios cuestionan la ampliación de la ley seca en Bogotá
Aunque la Alcaldía de Bogotá sostiene que la restricción busca garantizar una jornada electoral tranquila, la decisión ha generado preocupación entre empresarios del sector nocturno de la ciudad.
Más de 350 representantes de este sector, junto con la concejal Quena Ribadeneira, solicitaron al alcalde Carlos Fernando Galán que reconsidere la ampliación de la ley seca al viernes previo a las elecciones.
Según la cabildante, Bogotá se convirtió en la única capital del país que decidió extender la restricción desde el viernes, cuando tradicionalmente la medida se aplica desde el sábado.
Para Ribadeneira, la medida termina impactando directamente a miles de personas que dependen de las actividades comerciales que se desarrollan durante las noches y los fines de semana.
“No es razonable que una decisión de esta magnitud termine afectando a quienes generan empleo y dinamizan la economía de la ciudad, especialmente cuando ninguna otra capital del país ha considerado necesaria una medida similar”, afirmó.
Medida causaría pérdidas por cerca de $180 mil millones
Los empresarios advierten que la medida sería un golpe a la actividad económica de Bogotá. De acuerdo con los cálculos presentados por los firmantes de la solicitud, cerca de 180 mil millones de pesos dejarían de circular durante el viernes de ley seca.
Además, aseguran que los impactos se sentirían en establecimientos como bares, restaurantes, gastrobares, discotecas y hoteles, así como en proveedores, personal logístico y otros trabajadores que dependen de estos negocios.
A esto se suma que la ley seca se aplicará durante un viernes en pleno Mundial de Fútbol, cuando se jugarán partidos que suelen atraer público a establecimientos de entretenimiento y gastronomía.
Hay preocupación por el empleo y el sustento de las familias
Uno de los puntos que más preocupa a los empresarios tiene que ver con el impacto sobre el empleo. Según Ribadeneira, detrás de cada negocio hay trabajadores, proveedores y familias que dependen de los ingresos generados durante los fines de semana.
La concejal recordó que la economía nocturna representa una fuente importante de empleo en Colombia. Según las cifras citadas por la cabildante, este sector genera más de 1,65 millones de puestos de trabajo en el país.
“Detrás de cada establecimiento hay familias, trabajadores, proveedores y pequeños empresarios que dependen de esta actividad para su sustento. Cada día de cierre representa ingresos que no se recuperan y oportunidades que se pierden”, señaló.
Comerciantes del sector nocturno piden diálogo con la Alcaldía
Los empresarios insistieron en que entienden la necesidad de garantizar la seguridad durante las elecciones, pero consideran que es posible buscar alternativas que permitan cumplir ese objetivo sin afectar a los comerciantes.
Por eso, solicitaron a la Alcaldía revisar la decisión y abrir espacios de conversación con los sectores que se verán impactados por la medida.
“Mientras los empresarios hacen esfuerzos para sostener empleos, pagar nóminas y mantener sus negocios abiertos, la Administración Distrital sigue tomando decisiones sin medir sus consecuencias económicas. Este no es un golpe aislado: para cientos de establecimientos será el segundo fin de semana consecutivo de pérdidas. Bogotá necesita una Alcaldía que trabaje de la mano con quienes generan empleo, no que los convierta en los principales afectados de cada decisión”, concluyó la concejal.