Moda

Cundinamarca impone la moda en el Fashion Week: nuestros artesanos transformaron la lana en oro

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"Del campo a la pasarela": el talento cundinamarqués brilla en el evento de diseño más importante del país.

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Cundinamarca se puso el traje de gala y se tomó el Bogotá Fashion Week con identidad propia. No es carreta: esta vez no fueron solo modelos y marcas de lujo, sino las manos del campo, las que pusieron a hablar de moda con acento cundinamarqués. El gobernador Jorge Emilio Rey sacó pecho, y con razón, porque lo que se está viendo en las pasarelas es talento puro salido de las veredas.

Del 12 al 14 de mayo, la capital ve desfilar no solo ropa, sino historia, tradición y oficio, demostrando que acá no solo se cultiva la tierra, también se diseña, se crea y se sueña en grande.

El campo se toma la pasarela

No es un estand chiquito ni una muestra simbólica. Cundinamarca llegó al Fashion Week con toda una delegación, lista para jugar en las grandes ligas de la moda.

Son 73 artesanos y 12 productores de café , provenientes de distintos municipios, los que están mostrando que la lana, el cuero y los tejidos tradicionales pueden convertirse en piezas de alto valor. Gente que por años trabajó en silencio y hoy está exhibiendo su trabajo frente a diseñadores, compradores y público nacional e internacional.

“El Bogotá Fashion Week se vistió de Cundinamarca. Durante largos meses nos hemos preparado para llevar a uno de los escenarios más importantes de la moda nuestra riqueza artesanal y el talento de nuestras manos creadoras”, destacó el gobernador Rey.

De la vereda al desfile de cierre

Pero el dato que más orgullo genera viene en el cierre del evento. Mañana, en el desfile final, la marca de diseño de autor Petite Mort bajará el telón con seis cocreaciones elaboradas junto a artesanos cundinamarqueses.

Tradición e innovación caminando juntas sobre la pasarela. Piezas únicas, hechas con materia prima del departamento y con técnicas heredadas generación tras generación, ahora adaptadas al lenguaje del lujo contemporáneo.

“Estas cocreaciones demuestran cómo la tradición y la innovación pueden caminar juntas”, señaló el gobernador.

Negocio directo, sin intermediarios

Aquí no se trata solo de mostrar, sino de vender bien. Durante el evento, los visitantes pueden comprar directamente a los artesanos, sin intermediarios, apoyando de manera real a quienes mantienen vivas las tradiciones.

Esto significa precio justo, reconocimiento al trabajo manual y una oportunidad concreta para que estos creadores hagan contactos, abran mercados y sigan creciendo.

Y como si fuera poco, el café de Cundinamarca también dice presente. Los productores están ofreciendo el sabor de la región en los espacios comerciales del evento, demostrando que el departamento no solo viste bien, también sabe bien.

Artesanía que vale oro

Durante años, la artesanía fue vista como algo “folclórico”. Hoy, en el Fashion Week, quedó claro que la lana, el tejido y el oficio campesino también son lujo cuando se hacen con calidad y diseño.

Esta participación es el resultado de un proceso de fortalecimiento liderado por entidades del departamento, que apostaron por formar, acompañar y proyectar a los artesanos más allá de las ferias locales.

“El trabajo de nuestros artesanos transforma la identidad de Cundinamarca en piezas únicas con sello propio”, destacó Rey.

Un mensaje claro: aquí también se diseña

La presencia de Cundinamarca en el Bogotá Fashion Week manda un mensaje contundente: el talento no vive solo en la ciudad. En los pueblos se crea, se innova y se produce moda de alto nivel.

Así que si usted anda por Bogotá estos días, péguese la pasadita por el evento. Tómese un cafecito de la región, mire las piezas, cómprele a nuestra gente y sea testigo de cómo la lana se transforma en oro.

Cundinamarca no solo llegó a la pasarela. Llegó para quedarse.