Localidad de Ciudad Bolívar

Ciudad Bolívar está de luto por tres perritos muy queridos: les echaron algo en la comida y la comunidad exige justicia

Zeus, uno de los perritos que murió

Un colegio del sur de Bogotá reportó envenenamiento de los perros que acompañaban a los estudiantes.

Cortesía Carolina Ruiz Zeus, uno de los perritos que murió

La comunidad educativa del colegio Antonio García IED, institución pública ubicada en la localidad de Ciudad Bolívar (Bogotá), está en alerta por el presunto envenenamiento de seis perritos que acompañan a estudiantes con condiciones especiales. Tres de los animales ya murieron: Dorado, Negra y Zeus.

"Lo que pasó fue que, en la madrugada del martes [10 de febrero], parece que manos criminales, eso está siendo motivo de investigación por parte de la fiscalía, allegaron comida envenenada", denunció en Alerta 104.4 FM Carolina Ruiz, secretaria de la rectoría del colegio.

Los perritos habían llegados solos al colegio, porque allá les ofrecían comida y abrigo, y poco a poco se volvieron en una parte importante para la comunidad: "Otros llegaron porque sufrieron atropellamientos o maltratos".

Los animales "empezaron a a presentar síntomas de envenenamiento, convulsiones, vómitos", y durante la madrugada del miércoles murieron Dorado y Negra, que tenían aproximadamente ocho y dos años de edad y "eran de los más nobles y queridos". Dorado llevaba media década en el colegio.

Padres de familia, docentes y estudiantes ayudaron a prestar los primeros auxilios. Posteriormente, personal del Instituto de Protección Animal y la Alcaldía Local de Ciudad Bolívar llegó a la institución para prestar su apoyo, no sólo médico, también emocional.

Los perritos fueron trasladados a un centro de atención de Protección Animal. El primero en quedar fuera de peligro fue Max. Motas y Antonella, los más "veteranos" (15 y entre 11 y 12 años de edad), también están estables y se encuentran en el colegio.

La fatal noticia de Zeus se confirmó este viernes. Ahora, la comunidad está unida con un solo fin: pedir justicia. "El día de ayer [jueves] realizamos una velatón sobre las cinco y media de la tarde; se llamó la luz para nuestros peluditos y justicia para Negra y Dorado", aseguró Carolina.

El Instituto de Protección Animal se está haciendo cargo de las denuncias y la Policía ya recogió pruebas para determinar quiénes fueron los responsables. Y la comunidad educativa se está turnando para cuidar a los perros durante las 24 horas del día.

"Ustedes no se imaginan imaginan el amor y el cariño que la comunidad le tiene a los peluditos del colegio", dijo Carolina, al borde de las lágrimas, y explicó por qué son tan importantes para los estudiantes.

"Nosotros somos un colegio de inclusión... Entonces, tenemos niños, por ejemplo, con parálisis cerebral, tenemos niños que tienen movilidad reducida, que usan caminadores, que usan silla de ruedas, y nosotros también manejamos una comunidad estudiantil desde los 3 años hasta, más o menos, 17 años, que son los chicos de 11, y los niños 3 años, que son los chicos que llegan por primera vez al colegio y que son los bebés".

"¿Qué pasa con nuestras mascotas? Que nosotros precisamente les enseñamos a los chicos el respeto por los seres vivos", sentenció.

"El que aprenda a cuidar un arbolito, el que aprenda a cuidar un animalito, va a respetar a los seres humanos y a sus pares desde el corazón".

En ese sentido, los perritos son clave para prestar apoyo, por ejemplo, a los estudiantes con espectro autista, para que aprendan a quererlos.