Tras el revuelo causado por el hallazgo de restos óseos en el sector de la Avenida Calle 6.ª con Carrera 30, la Alcaldía Local de Puente Aranda emitió un parte de tranquilidad a la ciudadanía.
Según el reporte oficial, tras un riguroso operativo de inspección, no se encontró evidencia que vincule estos restos con prácticas de sacrificio ritual o con el consumo de alimentos por parte de personas en situación de habitabilidad de calle.
El hallazgo de restos animales en la zona industrial
Los hechos se registraron el pasado martes 20 de enero, en medio de una jornada de recuperación de espacio público y retiro de estructuras artesanales (cambuches) que obstruían el paso peatonal.
Durante las labores de limpieza, los operarios hallaron varias lonas abandonadas que contenían restos óseos de origen animal. Dada la naturaleza del hallazgo, se activó de inmediato un protocolo de verificación en articulación con la Policía Metropolitana de Bogotá.
El objetivo era determinar si el lugar estaba siendo utilizado como un centro de sacrificio ilegal o si representaba un riesgo sanitario para la localidad.
Tras una inspección técnica detallada, las autoridades fueron enfáticas en señalar que el escenario no correspondía a un centro de sacrificio.
"No se evidenciaron lagos hemáticos (rastros de sangre), órganos frescos, ni otros elementos que indicaran que los animales fueron sacrificados en el sector", señalaron fuentes de la Alcaldía Local.
Asimismo, la administración desmintió categóricamente las versiones que sugerían que habitantes de calle se estuvieran alimentando de estos restos. La verificación permitió establecer que las piezas óseas encontradas no presentaban las condiciones ni el contexto asociado a la alimentación humana en condiciones de calle.
"Huellitas de la Calle" y la defensa de las familias interespecie
Por su parte, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) recordó que mantiene una vigilancia permanente en este sector a través de la estrategia 'Huellitas de la Calle'. En su labor diaria junto a la Secretaría de Integración Social, la entidad aseguró que no se han detectado indicios de que esta población atente contra los animales para su subsistencia.
La administración distrital aprovechó la coyuntura para resaltar un cambio de paradigma en la atención social. Actualmente, el IDPYBA participa en el diseño de la nueva Política Pública para el Habitante de la Calle, cuyo eje central es el reconocimiento de las "familias interespecie".
"Reconocemos el vínculo profundo y protector que existe entre el habitante de calle y su animal de compañía.
Lejos de ser una amenaza, estos animales son el soporte emocional de esta población", explicaron voceros del instituto.
Mientras las autoridades competentes continúan con las verificaciones de rigor para garantizar la tranquilidad de la comunidad de Puente Aranda, el llamado a la ciudadanía es a no difundir información no verificada que estigmatice a las personas vulnerables o genere pánico innecesario sobre la protección animal en Bogotá.