Los ciberdelincuentes están aprovechando el auge de la inteligencia artificial para hacer más creíbles sus engaños y quedarse con el dinero de las personas.
La nueva modalidad ya encendió las alarmas porque los estafadores se hacen pasar por funcionarios de entidades financieras y utilizan supuestos asistentes virtuales para convencer a las víctimas de entregar información confidencial.
El fraude comienza con una llamada inesperada. Al otro lado de la línea, una persona asegura que desde otra ciudad se están realizando compras, retiros o pagos con los productos bancarios del usuario. Con el fin de generar angustia, le advierte que su dinero está en riesgo y que es necesario actuar de inmediato para evitar nuevas transacciones.
Minutos después entra en escena un supuesto asistente virtual con inteligencia artificial. Durante la comunicación, que puede extenderse por más de 20 minutos, el sistema guía a la víctima paso a paso bajo el argumento de bloquear tarjetas o proteger las cuentas. Sin embargo, todo hace parte de una estrategia para obtener claves, códigos de seguridad y otros datos reservados que permiten a los delincuentes apoderarse de los productos financieros.

La efectividad de esta modalidad radica en la presión psicológica. Al creer que está evitando un robo, la persona termina siguiendo instrucciones sin detenerse a verificar si realmente está hablando con su banco. Cuando descubre el engaño, en muchos casos los estafadores ya lograron acceder a sus cuentas o autorizar movimientos bancarios.
¿Qué información nunca le pedirá un banco por llamada o WhatsApp?
Las entidades financieras recuerdan que jamás solicitarán información confidencial por celular, mensajes de texto, WhatsApp o mediante un supuesto asistente virtual. Si durante una llamada le piden cualquiera de estos datos, lo más probable es que se trate de una estafa.
Entre la información que nunca debe compartir se encuentra:
- Claves de acceso a la banca virtual.
- Códigos de verificación enviados por mensaje de texto (SMS).
- Claves dinámicas o tokens de seguridad.
- Contraseñas de aplicaciones bancarias.
- Datos personales o financieros con la excusa de bloquear o proteger las cuentas.
La principal recomendación es finalizar inmediatamente la llamada y no continuar con la conversación.
¿Cómo evitar que le roben sus datos bancarios con falsos asistentes virtuales?
Si recibe una llamada alertando sobre un supuesto fraude, mantenga la calma y no entregue información personal, sin importar la urgencia con la que le hablen. Tampoco siga instrucciones para ingresar a plataformas, autorizar operaciones o compartir códigos de verificación.
Una vez finalice la comunicación, contacte directamente a su entidad financiera utilizando únicamente los canales oficiales, como la línea de atención al cliente o la aplicación del banco. Así podrá confirmar si realmente existe alguna novedad con sus productos.
Las autoridades también recomiendan desconfiar cuando la llamada es transferida a un supuesto asistente virtual o a un sistema automatizado, especialmente si el contacto fue iniciado por un tercero. Aunque la voz suene natural o el sistema parezca auténtico, eso no garantiza que pertenezca a la entidad bancaria.
De igual forma, es importante mantener activas las notificaciones de la aplicación del banco para verificar cualquier movimiento en tiempo real y detectar operaciones sospechosas de manera oportuna.
Si fue víctima de esta modalidad o necesita orientación para denunciar, puede comunicarse con el equipo de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE) de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, a través del 601 377 9595, extensión 1137.
Asimismo, cualquier hecho delictivo o situación que afecte la seguridad debe reportarse de inmediato a la Línea de Emergencias 123. Denunciar estos casos no solo ayuda a proteger el patrimonio de las víctimas, sino que también facilita las investigaciones para identificar a los responsables y combatir este tipo de ciberdelitos que cada vez son más sofisticados.