Mariana es la joven de 21 años que enfrentó un intento de robo en el barrio Bonanza, en la localidad de Engativá, cuando se dirigía a una peluquería. El hecho ocurrió en las primeras horas del día cuando ella buscaba la dirección en su teléfono y el hombre se acercó para intimidarla e intentar arrebatárselo. Ella decidió resistirse al robo y, durante el forcejeo, logró evitar que el delincuente se saliera con la suya.
En diálogo exclusivo con Alerta, desde el mismo celular que no se dejó robar, Mariana confirmó que pudo reconocer que aquella con la que la amenazaron no era un arma real: "Al ver yo el alma me percaté de que era un arma de plástico por el sonido que alcancé a escuchar cuando la tocó, como de un plástico hueco, y yo ya había conocido cómo se veían las armas de plástico".
"Hace dos años yo tuve una fiesta de Halloween donde me disfracé de los Hombres de Negro y tuve que comprar un arma de juguete y estoy segura de que el arma que él utiliza se veía igual a la que yo había usado", detalló.
El episodio quedó registrado en video y permitió observar el momento en el que el hombre intenta intimidar a la joven para quitarle el celular. Durante la situación sufrió lesiones en una de sus manos, además de golpes y rasguños, aunque indicó que no presentó heridas de gravedad.
"Al principio le iba a entregar el celular porque dije 'mi vida no vale un celular', que es lo que muchos dicen, pero después pensé en todas las posibilidades y dije 'no le quiero entregar mi celular'. Entonces, pues ahí empezó el forcejeo", añadió.
"Yo empiezo a gritar como una loca", prosiguió, y negó que de la casa a la que iba se negaran a prestarle ayuda por la demora en abrir la puerta: "Era porque tenían muchas chapas", dijo, y aseguró que fueron ellos los que activaron las alarmas de la vecindad que persuadieron al criminal de desistir, pues se parecían a las de la Policía.
La joven explicó que nunca ha practicado defensa personal y que, en su caso, la fuerza física adquirida mediante el ejercicio en el gimnasio pudo ayudarle durante el enfrentamiento. También señaló que considera que el hombre no tenía experiencia en este tipo de acciones y que, en otras circunstancias, la situación pudo haber tenido otro desenlace. "Tengo un ángel que me guarda, y gracias a Dios".
Entre otros detalles, Mariana señaló que, en su desesperación, incluso intentó negociar con él con lo primero que se le ocurrió: "Le digo como 'no, por favor, hagamos un trato. (...) Una semana usted, una semana yo'. No tenía sentido decirle eso, pero fue lo primero que hice y sirvió para que el tipo se distrajera".
El celular que intentaron robarle es un iPhone 13 Pro Max, pero Mariana explicó que utiliza una funda que hace que el equipo tenga una apariencia similar a un modelo más reciente, por lo que considera que eso pudo llamar la atención del presunto delincuente.
Sobre el atracador, la joven dijo que ya fue detenido por las autoridades y tendría varias denuncias en su contra por hechos similares. Aunque reconoció que le detectó acento extranjero, tendría cédula colombiana.
Mariana saldrá del país
La chica también contó que se encontraba en el sector buscando un cambio de 'look' porque tiene planes de abandonar el país. Asimismo, reconoció que su percepción de seguridad cambió y que durante los días posteriores tuvo dificultades para retomar sus actividades habituales. Ese día pensaba caminar hacia otro lugar después de su cita en la peluquería, pero prefirió solicitar un vehículo mediante una plataforma de transporte.
La situación también tuvo consecuencias en su trabajo. Mariana explicó que debió incapacitarse debido a las lesiones que sufrió durante el forcejeo. Aunque las heridas no fueron de gravedad, señaló que presentó moretones, rasguños y una inflamación en una de sus manos.
Mariana también señaló que, según la información que recibió durante el proceso, el hombre habría utilizado una zona del sector de La Granja como lugar de permanencia.