Astrid Cáceres, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), descartó que los menores que estaban con el ciudadano extranjero en el barrio Chicó Navarra, localidad de Usaquén (Bogotá), hayan sido víctimas de abuso.
"Está completamente descartado, estuvimos hablando con la Fiscalía. La Fiscalía también ha descartado el tema de violencia sexual y [los menores] están afectados un poco por el hecho. La situación ocurrió de manera fuerte", dijo Cáceres en La FM, y añadió que el extranjero y su esposa estaban, desde hace al menos dos años, en un proceso para adoptar a los tres menores, pero que ese proceso quedó afectado por la denuncia que se hizo viral.
"Realmente, esa es la afectación principal del hecho: el proceso estaba ya en su etapa final de integración, monitoreado por una psicóloga, que efectivamente está acompañando a los niños y estaba acompañando el monitoreo de esos últimos siete días de integración", explicó Cáceres.
"Ese proceso, en este momento, está afectado. Los niños estaban con su mamá adoptiva, que estaba en el proceso, que iban a tener la reintegración en ese sentido. El proceso requiere toda la revisión correspondiente y por ley tenemos que hacerlo", precisó la funcionaria, y agregó que el hombre ya ha sido liberado.
"La Fiscalía nos reportó que fue liberado anoche y esperemos cómo continúa el proceso, y la institución y los organismos internacionales de adopción estarán pendientes de saber cómo continúa el proceso. Esa es la preocupación central con los niños", dijo Cáceres al resaltar la importancia de que los menores sepan la verdad de lo sucedido.
"Tener ese reporte, para ellos, dentro de la huella digital, también ha sido muy grave. Es importante aclararlo, es importante que ellos sepan que esta situación se aclaró en medios también".
Los procesos de adopción en Colombia
La directora del ICBF aclaró que los procesos para adoptar menores son rigurosos y pueden demorar hasta tres años: "Cuando es internacional, intervienen los organismos internacionales, el país de donde es la familia adoptante: hacen procesos de revisión y puede demorar lo que se requiera. En principio, tenemos los procesos más largos a tres años".
"Cada proceso de adopción tiene una reserva. Este es otro escenario que también tenemos que contemplar jurídicamente en este caso, porque son tal vez de los procesos con mayor reserva jurídica que hay frente a los niños y las niñas", advirtió Cáceres.
"Este proceso llevaba casi un año dentro de lo que se hace en el organismo internacional y casi dos años aquí en el proceso en empalme con IAPA, que es la institución autorizada para adopciones, y el Bienestar Familiar, que acompaña ese proceso", concluyó.