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La mayoría de cables en Bogotá no sirven: concejal pide solución de 250 millones de dólares

La mayoría de cables en Bogotá no sirven concejal pide solución millonaria

"En noviembre se vence el contrato de alumbrado público de Enel", recordó el concejal Juan David Quintero, y pidió soterrar cables

Colprensa La mayoría de cables en Bogotá no sirven concejal pide solución millonaria

El concejal Juan David Quintero encendió el debate sobre el futuro del alumbrado y la infraestructura urbana en Bogotá. Según su denuncia, la ciudad está “absolutamente llena de cables por todas partes”, muchos de los cuales ya no cumplen ninguna función y permanecen colgados en los postes como residuos.

La mayoría de esos cables no sirven para nada sino que los dejan abandonados y eso es responsabilidad de Enel, que es la que opera el sistema de iluminación y tiene la tutela de los postes”, señaló Quintero.

La idea: soterrar todo el cablerío

El concejal propuso que Bogotá siga el ejemplo de Curitiba, Brasil, donde actualmente se invierten cerca de 250 millones de dólares para soterrar, es decir, enterrar todo el cableado aéreo.

Así como ustedes se preocupan en sus casas para que estos cables no estén corriendo por todos lados y se gastan plata en canaletas, tenemos que exigir lo mismo en Bogotá para que no esté llena de cables”, explicó Quintero, insistiendo en que la capital puede dar este paso.

Oportunidad en noviembre: contrato de alumbrado público

El concejal recordó que en noviembre vence el contrato de alumbrado público con Enel, lo que abre una ventana para exigir cambios estructurales en la forma como se maneja la infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones en la ciudad.

Se puede porque en noviembre se va a vencer el contrato de alumbrado público de Enel. Y es sobre la posibilidad de que nosotros tengamos la posibilidad de enterrar ese cablerío”, puntualizó.

La propuesta de Juan David Quintero plantea un reto ambicioso: invertir en el soterramiento de cables para mejorar la estética urbana, reducir riesgos y modernizar la infraestructura de Bogotá. Aunque la cifra de 250 millones de dólares parece elevada, el concejal insiste en que es una inversión necesaria para dejar atrás la maraña de cables que hoy afecta la imagen y seguridad de la ciudad.

El debate ahora está en manos de la administración distrital y de los ciudadanos, quienes deberán decidir si Bogotá está lista para dar este salto hacia una ciudad más ordenada y moderna.