Cayó en las últimas horas una banda conocida como ‘Los Palmeros’ en la población de El Rosal en Cundinamarca, cuyos componentes, liderados por un venezolano, se la pasaban vendiendo ‘vicio a lo loco’ y hasta recibiendo celulares y mercados como parte de pago por el alcaloide.
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El coronel César Ovidio Castro Guerrero, comandante de la policía en el departamento, dijo a través de la emisora La Cariñosa 610 AM de RCN Radio que los pillos son tan astutos, que solo le vendían lo alucinógenos a personas conocidas.
Dentro de la organización delincuencial también hay otro migrante que era parte fundamental de la pandilla y fue necesario un seguimiento de seis meses por parte de sabuesos especiales para poder identificar a todos los malandros, filmarlos y atraparlos con sólidas pruebas.
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Los jíbaros son llamados así, porque en medio de operativos policiales, se ponían 'las pilas' y escondían el producto en las palmas plantadas en calles y parques del pueblo.
Corre el rumor en ese municipio de la Provincia de la Sabana de Occidente que ‘Los Palmeros’ en este mes de diciembre, y como antesala de la navidad y el año nuevo, estaban recibiendo natilla y buñuelo como parte de pago por la venta del bazuco, ‘el perico’, ‘la bareta’ y ‘la maracachafa’.
Todo parece indicar que a los agarrados les va coger recibir la navidad, el año nuevo 2021 y hasta los Reyes Magos dentro de una prisión en la región.