El avistamiento de varios zorros en un conjunto residencial de la localidad de Usaquén llamó la atención de los vecinos y volvió a poner sobre la mesa una situación que cada vez genera más encuentros en Bogotá: la llegada de fauna silvestre a sectores habitados.
Aunque la presencia de estos animales puede causar preocupación entre quienes los encuentran cerca de sus viviendas, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) explicó que no hay evidencias de que los ejemplares hayan salido de los Cerros Orientales por una emergencia ambiental.
La entidad realizó recorridos y visitas de campo para revisar las condiciones de los ecosistemas cercanos y determinar si existía alguna situación que estuviera provocando un desplazamiento forzado de los zorros hacia la ciudad.
El resultado es que no se encontraron reportes de incendios forestales, tala ilegal, afectaciones significativas por sequía ni otros impactos causados por actividades humanas que expliquen una salida obligada de estos animales de su entorno.

¿Por qué los zorros están llegando a zonas urbanas de Bogotá?
La CAR señaló que, en las mesas de trabajo adelantadas con la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), se identificó que la presencia de estos mamíferos en sectores urbanos se volvió más frecuente desde la pandemia.
La principal explicación estaría en algo tan cotidiano como la basura que queda al alcance de los animales.
Los residuos orgánicos y restos de comida que son dejados de manera inadecuada, especialmente durante los días de recolección, representan una fuente de alimento fácil para los zorros. Esta situación habría favorecido que algunos ejemplares se acostumbren a buscar recursos en zonas cercanas a las viviendas.
Por eso, el llamado de las autoridades no es a entrar en pánico cuando aparezca uno de estos animales, sino a evitar las condiciones que los atraen hacia los barrios y conjuntos residenciales.
“La presencia de zorros en sectores cercanos a la ciudad no debe interpretarse como una amenaza, sino como un llamado a fortalecer nuestra convivencia con la fauna silvestre”, afirmó Magdala Iregui, directora técnica de Biodiversidad de la CAR.
La funcionaria destacó que estos animales cumplen un papel importante en el equilibrio de los ecosistemas y que su acercamiento a áreas pobladas está relacionado, en gran medida, con la disponibilidad de comida generada por prácticas inadecuadas en el manejo de residuos.
CAR vigilará el recorrido de los zorros con cámaras trampa
Para saber con mayor precisión por dónde se están movilizando los ejemplares, la CAR proyecta instalar cámaras trampa en puntos estratégicos de los Cerros Orientales.
Estos dispositivos permitirán recopilar información sobre los lugares de tránsito y los patrones de desplazamiento de la especie. Con los datos obtenidos, la autoridad ambiental espera fortalecer el conocimiento técnico necesario para orientar futuras medidas de manejo y conservación.
El punto exacto donde fueron vistos los zorros en Usaquén está dentro de la jurisdicción de la Secretaría Distrital de Ambiente. Por esta razón, la CAR ha mantenido comunicación y articulación con esa entidad para realizar un seguimiento coordinado de la situación.
Paralelamente, profesionales de la Dirección de Biodiversidad hicieron recorridos en las áreas cercanas al sitio del avistamiento y en sectores de los Cerros Orientales que se encuentran bajo jurisdicción de la CAR.
Durante las visitas se revisaron los ecosistemas presentes, las condiciones de conservación de la flora y fauna y la posible existencia de factores ambientales que pudieran estar impulsando a los animales hacia la zona urbana.
Hasta el momento, las inspecciones no han encontrado evidencias de una alteración ambiental que esté obligando a los zorros a abandonar los Cerros.

¿Qué hacer si encuentra un zorro en Bogotá?
Si una persona se encuentra con uno de estos animales cerca de su vivienda, parque, conjunto residencial o vía pública, la recomendación es no acercarse ni intentar tocarlo.
La CAR entregó varias recomendaciones para evitar situaciones de riesgo y reducir la habituación de la fauna silvestre a los espacios urbanos:
- Evite cualquier contacto directo con los animales.
- No les suministre comida.
- No deje restos de alimentos expuestos.
- Disponga correctamente las basuras.
- Respete los horarios establecidos para la recolección de residuos.
- No intente perseguir, capturar o manipular a un ejemplar.
Estas medidas buscan evitar que los zorros relacionen las zonas residenciales con una fuente constante de alimento y terminen acercándose con mayor frecuencia.
La CAR también pidió especial cuidado cuando se encuentre un ejemplar herido, atrapado, desorientado o en una situación que pueda representar un riesgo para el animal o para la comunidad.
En esos casos, la ciudadanía debe comunicarse con la Línea de Atención de Fauna de la CAR: 316 524 4031, en lugar de intentar rescatar al ejemplar por cuenta propia.
La directora Magdala Iregui insistió en que la fauna silvestre debe ser respetada y que el crecimiento de las zonas urbanas ha aumentado el contacto entre las comunidades y los animales que habitan los ecosistemas cercanos.
Mientras avanzan los nuevos monitoreos, las autoridades continuarán recopilando información para conocer mejor los desplazamientos de los zorros y determinar las acciones que permitan proteger tanto a los animales como a los habitantes de Bogotá.