La inseguridad en TransMilenio y el transporte público de Bogotá, sigue siendo una de las mayores preocupaciones de muchos ciudadanos. Casi que a diario se conocen casos de robos, alteraciones al orden público y personas que arriesgan su integridad por colarse en el sistema.
Frente a esto, el concejal de Bogotá Juan David Quintero propuso al presidente electo, Abelardo De la Espriella, crear un cuerpo especializado que se encargue de atender exclusivamente los delitos y hechos de violencia que ocurren en el transporte público.
La iniciativa plantea conformar el Escuadrón Urbano de Autoridad, Convivencia y Justicia en el Transporte Público (EMAC), un equipo que reuniría a la Policía Nacional, la Policía Judicial, el CTI de la Fiscalía, inspectores de Policía y autoridades distritales para responder con mayor rapidez a situaciones como robos, agresiones, vandalismo, bloqueos violentos y los colados.
Según explicó el concejal, la propuesta fue enviada al Gobierno que asumirá el próximo 7 de agosto para que se analice su implementación en Bogotá. La idea es que, si da resultados, también pueda usarse en otras ciudades del país.
La idea es que el Metro no repita los problemas de TransMilenio
Para Quintero, la construcción del Metro de Bogotá representa una oportunidad para corregir errores que, según él, durante años han afectado la operación de TransMilenio.
El concejal señaló que es necesario diseñar un esquema de seguridad que impida que las mismas situaciones de inseguridad se trasladen al nuevo sistema de transporte.
"Lo que hoy ocurre en TransMilenio mañana puede trasladarse al Metro si no construimos desde ahora un modelo especializado de seguridad. No podemos esperar a que lleguen las bandas delincuenciales, los colados violentos, el vandalismo y las agresiones contra trabajadores para comenzar a reaccionar", afirmó.
Los hechos de inseguridad que impulsan la propuesta
Según cifras entregadas por el concejal, durante el último año se reportaron 8.260 hurtos en TransMilenio y los robos aumentaron un 45 %. A esto se suma que, en lo corrido de 2026, más de 230 guardas de seguridad han sido agredidos mientras realizaban controles para evitar que personas ingresaran sin pagar el pasaje.
Quintero aseguró que los vigilantes cumplen una labor difícil, pero no cuentan con todas las herramientas para enfrentar este tipo de situaciones. "Los guardas están poniendo el cuerpo para recuperar el sistema, pero no cuentan con todas las facultades ni con el acompañamiento necesario para enfrentar organizaciones delincuenciales, agresores violentos y actos de vandalismo. El Estado tiene que entrar a respaldarlos", expresó.
Así funcionaría el escuadrón urbano
La propuesta contempla que el EMAC tenga presencia permanente en los sistemas de transporte masivo y actúe cuando se presenten hurtos, lesiones personales, daños a estaciones o buses, amenazas, actos de vandalismo y otros hechos que afecten la prestación del servicio.
Además, el grupo tendría funciones de Policía Judicial para apoyar la recolección de pruebas, preservar videos de las cámaras de seguridad y poner a los presuntos responsables a disposición de las autoridades.
Cuando las conductas no signifiquen un delito, sino una infracción a las normas de convivencia, las autoridades podrían imponer comparendos o aplicar las medidas respectivas.
Buscan que las capturas sí tengan consecuencias
Otro de los objetivos de la propuesta es que no solo se saque al presunto infractor del sistema de transporte, sino que, cuando haya robos, agresiones o daños contra la infraestructura, también se facilite la judicialización de los responsables.
Finalmente, el concejal pidió al presidente electo incluir la seguridad del transporte público entre las prioridades del nuevo Gobierno y convocar una mesa de trabajo con la Alcaldía de Bogotá, la Policía Nacional, la Fiscalía y los operadores de los sistemas de transporte para definir una estrategia conjunta.