La alerta ambiental no da tregua en Cundinamarca. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) continúa desplegando operativos en diferentes municipios para frenar actividades ilegales que afectan los recursos naturales.
Estas acciones buscan detectar a tiempo prácticas indebidas que deterioran el entorno y sancionar a los responsables.
En medio de estos controles, un nuevo caso encendió las alarmas en la Sabana Centro, luego de que autoridades evidenciaran una actividad que estaba generando graves impactos ambientales.
Quema ilegal en Nemocón fue suspendida: así descubrieron el caso
En zona rural de Nemocón, en la vereda Cerro Verde, la CAR impuso una medida preventiva de suspensión inmediata a una quema a cielo abierto utilizada para producir carbón vegetal.
La intervención se dio tras una visita técnica realizada el 10 de febrero de 2026, luego de una alerta emitida por la Secretaría de Gobierno y la Inspección de Policía del municipio. Durante el operativo, los funcionarios sorprendieron en flagrancia la quema de retal de madera sin permisos ambientales, en un área cercana a los 98,3 metros cuadrados, dentro del predio conocido como El Espartillar – La Loma de la Estan.
Según explicó Mauricio Garzón, director regional de Sabana Centro, la actividad representaba un riesgo significativo para el entorno, por lo que se ordenó su suspensión inmediata, conforme a la normatividad ambiental vigente.
Daños al aire, suelo y agua: las graves afectaciones detectadas
El informe técnico dejó en evidencia un panorama preocupante. La combustión estaba generando emisiones contaminantes que afectan la calidad del aire, una situación que impacta directamente la salud ambiental del sector.
A esto se suma el deterioro del suelo, debido a la pérdida de su capa orgánica y el aumento de procesos erosivos, lo que compromete su capacidad productiva a futuro. También se identificó el uso de flora silvestre para la elaboración de carbón, afectando la cobertura vegetal de la zona.
Uno de los hallazgos más delicados fue la captación y uso no autorizado de agua proveniente de una fuente hídrica natural de uso público, lo que agrava el impacto ambiental de esta actividad.
En el lugar, además, se encontraron varios bultos de carbón listos para su comercialización, los cuales quedaron bajo custodia de las autoridades locales para adelantar el proceso correspondiente.
La CAR invitó a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier práctica que ponga en riesgo el medio ambiente, recordando que el uso de los recursos naturales sin autorización puede acarrear sanciones. Este caso vuelve a evidenciar cómo actividades ilegales siguen poniendo en riesgo el equilibrio ambiental en municipios de Cundinamarca.