El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia dejó no solo víctimas y daños materiales, también preguntas urgentes para quienes viven en arriendo: ¿Qué pasa con el contrato si el apartamento quedó afectado? ¿Debe seguirse pagando la pensión?
La legislación colombiana, a través del Código Civil y el régimen de arrendamientos, es clara: en casos de emergencias por fenómenos naturales catalogados como fuerza mayor, el contrato puede modificarse o incluso terminarse, dependiendo de la gravedad del daño.
La regla de oro: dictamen técnico primero
No basta con la palabra del propietario ni con una mirada rápida.
- Inspección profesional: se requiere un concepto oficial de entidades como el Idiger, Gestión del Riesgo o ingenieros expertos.
- Aviso inmediato: el inquilino debe reportar los daños al dueño, a la inmobiliaria y a la administración del edificio para evaluar tanto zonas privadas como comunes.
¿Qué pasa con el arriendo y el contrato?
- Daño parcial: si el inmueble sigue siendo habitable (por ejemplo, grietas en una sola habitación), el propietario debe rebajar el valor del arriendo en proporción al área afectada durante el tiempo de las reparaciones.
- Daño grave o estructural: si el apartamento quedó en riesgo y no se puede vivir allí, el inquilino puede terminar el contrato de inmediato por justa causa, entregar el inmueble sin pagar indemnizaciones ni multas, y el arrendador no puede cobrar más cánones.
Después del temblor: pasos clave
- Prioriza la seguridad: si hay riesgo estructural, evacúa de inmediato.
- Solicita dictamen técnico: es la prueba que respalda cualquier decisión legal.
- Reporta a las autoridades: propietario, inmobiliaria y administración deben estar informados.
- Evalúa el contrato: según el dictamen, aplica reducción de canon o terminación por justa causa.
La ley protege al inquilino frente a emergencias naturales: no está obligado a pagar por un inmueble inhabitable. Lo esencial es contar con un dictamen técnico que certifique el estado de la vivienda y actuar conforme a lo que establece el Código Civil. En medio de la tragedia, la claridad jurídica es un alivio para miles de familias que hoy enfrentan daños en sus hogares arrendados.