Lo que durante varios meses había generado preocupación entre residentes y comerciantes de la localidad de Santa Fe comenzó a cambiar.
En los alrededores de la calle 26 con carrera 5, las autoridades intervinieron varios espacios ubicados debajo de puentes peatonales que estaban siendo utilizados para instalar cambuches y, según las alertas entregadas por la comunidad, para actividades relacionadas con el consumo y comercialización de estupefacientes.
Estos pasos son frecuentados diariamente por personas que se movilizan entre sectores como La Macarena y Bosque Izquierdo. Sin embargo, el deterioro de algunos puntos había convertido las estructuras en lugares poco agradables y que generaban preocupación entre quienes transitan por allí.
La situación llegó a conocimiento de las autoridades después de los llamados realizados por habitantes del sector, quienes pidieron acciones para recuperar estos espacios y mejorar las condiciones de seguridad.
¿Qué hicieron las autoridades debajo de los puentes de la calle 26?
El secretario Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, César Restrepo, llegó hasta el sector acompañado por su equipo para conocer de primera mano las dificultades denunciadas por los vecinos.
Durante el recorrido fueron ubicados varios puntos considerados críticos en las bases de los puentes. Allí se encontraron espacios que habían sido ocupados con cambuches y que, de acuerdo con los reportes ciudadanos, también estaban relacionados con situaciones de consumo y venta de drogas.
Como respuesta, una cuadrilla del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) adelantó labores para cerrar los accesos a estos lugares.
Los espacios fueron protegidos mediante vallas y alambre de púas, una medida que busca evitar que vuelvan a convertirse en refugios improvisados o sean aprovechados para actividades ilegales.
La intervención no quedó únicamente en el cierre físico de los huecos. Los Gestores del Orden mantienen presencia en la zona para acompañar a la comunidad, adelantar labores de sensibilización y ayudar a prevenir que estos puntos vuelvan a deteriorarse.
En el operativo también participaron la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, la Secretaría Distrital de Integración Social, la Alcaldía Local de Santa Fe, la UAESP, el IDU y los Gestores del Orden.
El propósito es que la recuperación del sector no sea solamente una intervención puntual, sino un trabajo coordinado que permita mejorar las condiciones de convivencia y seguridad.
¿Dónde reportar basuras, escombros y muebles abandonados en Bogotá?
Además de los problemas relacionados con la seguridad, las autoridades identificaron otro factor que estaba afectando estos espacios: el abandono de residuos voluminosos.
Muebles viejos, colchones, madera, escombros y otros elementos dejados en calles, andenes o zonas cercanas a los puentes pueden terminar convirtiéndose en focos de suciedad y facilitar la aparición de nuevos puntos críticos.
Por eso, el llamado a los habitantes de Bogotá es a no sacar este tipo de objetos a cualquier esquina. Para solicitar la recolección adecuada de muebles, enseres y residuos voluminosos se encuentra disponible la Línea 110.
También existen Ecopuntos en diferentes sectores de la ciudad, donde algunos residuos voluminosos y de construcción pueden ser entregados sin costo, según la programación disponible.
Cuando una persona observe que alguien está arrojando basura, muebles o escombros de manera irregular en el espacio público, puede realizar el reporte mediante la Línea 195, opción 8.
Más allá de mantener limpia la ciudad, disponer correctamente de estos elementos ayuda a evitar que determinados lugares terminen convertidos en zonas abandonadas y susceptibles de ser utilizadas para actividades que afectan la tranquilidad de los vecinos.
Un llamado para cuidar los espacios recuperados
La recuperación de estos puntos en Santa Fe también deja una tarea para quienes viven, trabajan o transitan por la zona.
Autoridades, residentes, comerciantes y usuarios tienen responsabilidad en el cuidado del espacio público. Reportar situaciones sospechosas, evitar arrojar residuos en lugares no autorizados y alertar oportunamente sobre nuevos problemas puede ayudar a impedir que los sectores recuperados vuelvan a deteriorarse.
La apuesta es que estos espacios de paso puedan volver a cumplir su función y que quienes utilizan diariamente los puentes entre La Macarena, Bosque Izquierdo y otros sectores cercanos puedan hacerlo con mayor tranquilidad.
El mensaje de las autoridades es directo: la seguridad no depende únicamente de los operativos. También se construye con el cuidado de los espacios comunes y con una comunidad que no se queda callada cuando algo afecta su barrio.