La cosa se puso picante en Bogotá y esta vez el rifirrafe es de versiones. Mientras el secretario de Seguridad, César Restrepo, dijo temprano en Alerta Bogotá que desde la Universidad Pedagógica se habría planeado quemar la estación de TransMilenio de la calle 76.
Dos relatos, un mismo hecho y una brecha enorme entre lo que dice el Distrito y lo que responde la institución educativa. Así está el panorama.
La versión de la Universidad Pedagógica: “fue un acto cultural”
En un comunicado firmado por el Comité de Dirección Institucional, la Universidad Pedagógica Nacional aseguró que lo ocurrido el 7 de mayo no fue ningún plan criminal, sino un acto pacífico y cultural.
Según la Universidad, la jornada comenzó como una batucada , con música y manifestación simbólica, cuyo objetivo era rechazar la estigmatización de los jóvenes en TransMilenio y volver a poner sobre la mesa la discusión de una tarifa diferencial para estudiantes universitarios.
“Lo que comenzó como un acto pacífico y cultural con batucada se convirtió en una arremetida de la fuerza pública contra la comunidad universitaria”, señala el comunicado.
Desde la Pedagógica aseguran que no hubo intención de atacar ni incendiar ninguna estación y que la situación se salió de control tras la intervención de la UNDMO (antiguo ESMAD).
Denuncian ingreso de la UNDMO y personas lesionadas
Otro punto fuerte del comunicado es la denuncia contra el accionar de la fuerza pública. La Universidad afirma que hubo una actuación desmedida y que las instalaciones del campus resultaron afectadas por el uso de gases lacrimógenos.
“Estudiantes, docentes, personal administrativo y de vigilancia resultaron lesionados por las agresiones de la UNDMO”, indica el documento.
También aseguran que el ingreso de gases al campus vulneró la integridad de quienes se encontraban dentro de la universidad y califican lo ocurrido como un ataque sistemático contra la institución.

La respuesta académica: abrazo a la universidad
Como respuesta a lo sucedido, la Universidad anunció una jornada simbólica para este viernes. Las actividades académicas se retomarán a partir de las 10:00 de la mañana, con una convocatoria a un “abrazo a la universidad”, una acción colectiva para expresar rechazo a los hechos y defender el campus como espacio educativo.
Eso sí, advirtieron que no habrá servicio de restaurante universitario, debido a las afectaciones registradas durante los disturbios.
Además, reiteraron su llamado a abrir un debate de fondo sobre el derecho a la educación, la tarifa diferencial y el trato que reciben los jóvenes, especialmente los estudiantes de universidades públicas.
Dos versiones, un mismo escenario
El choque de versiones es directo y sin matices.
Por un lado, César Restrepo aseguró en Alerta Bogotá que hubo una planeación previa para atacar e incendiar la estación de la 76 y que algunos responsables se habrían refugiado en la Universidad tras los hechos.
Por el otro, la Pedagógica insiste en que se trató de una manifestación cultural, que la violencia vino desde afuera y que la fuerza pública invadió su espacio.
Mientras el Distrito cuestiona a las directivas por no detectar presuntas acciones criminales, la Universidad cuestiona al Distrito por criminalizar la protesta juvenil y no avanzar en soluciones como la tarifa preferencial en el transporte.
El debate sigue abierto
Por ahora, no hay una versión única ni un cierre definitivo. Lo cierto es que el episodio dejó heridos, tensión institucional y una discusión pública sobre protesta, seguridad, educación y transporte.
Entre lo que dice el Distrito y lo que afirma la Universidad, el debate queda servido. Y como suele pasar en estos casos, la ciudad queda en medio, tratando de entender qué fue realmente lo que pasó y quién tiene la razón.