Un nuevo episodio de violencia volvió a encender las alarmas en TransMilenio. En la estación Calle 22, en la troncal Caracas, un grupo de presuntos colados agredió al personal de vigilancia con piedras y otros objetos contundentes tras intentar ingresar sin pagar el pasaje, en hechos ocurridos el pasado viernes 27 de marzo de 2026.
La situación dejó un funcionario lesionado y obligó la intervención de la Policía, que logró la captura de uno de los implicados. El caso, difundido también a través de redes sociales, ha generado rechazo ciudadano y vuelve a poner en el centro del debate la problemática de la evasión en TransMilenio y sus consecuencias en materia de seguridad.

Así fue el ataque de colados a vigilantes en la estación calle 22
De acuerdo con el reporte oficial, el incidente se presentó cuando un grupo de personas intentó ingresar de forma irregular a la estación, evadiendo el pago del pasaje. En medio de las labores de control ejercidas por el equipo de vigilancia privada, se produjo un cruce de palabras que escaló rápidamente a un enfrentamiento físico.
Videos que circulan en internet muestran el momento en el que los guardas forman una barrera para impedir el ingreso no autorizado. Sin embargo, tras el intercambio verbal, uno de los involucrados lanzó un objeto contra uno de los funcionarios, lo que desencadenó una reacción en cadena.
Acto seguido, varios integrantes del grupo respondieron lanzando piedras, botellas y otros elementos contra el personal de seguridad. En medio de la confrontación, los vigilantes utilizaron sus elementos de dotación para intentar controlar la situación, mientras el altercado se desarrollaba en el carril exclusivo del sistema.
Ante la gravedad de los hechos, se solicitó apoyo a la Policía Metropolitana de Bogotá, que intervino en el lugar, logró la captura de uno de los presuntos agresores y lo trasladó a una Unidad de Reacción Inmediata (URI).
Evasión del pasaje en TransMilenio: una problemática que sigue creciendo
Más allá del hecho violento, este tipo de episodios está directamente relacionado con la evasión del pago del pasaje, una conducta que afecta de manera estructural el funcionamiento del sistema.
Durante 2025, se estimó que cerca del 13 % de los viajes en TransMilenio se realizaron sin validación del pasaje, lo que equivale a que más de uno de cada diez usuarios no contribuyó a la operación del servicio. Esta situación generó pérdidas superiores a los COP 265.000 millones, cifra que evidencia un aumento frente al año anterior.
De acuerdo con cifras discutidas ante el Concejo de Bogotá, diariamente alrededor de 262.000 personas intentarían ingresar al sistema sin pagar, lo que no solo impacta las finanzas, sino que también pone presión sobre la operación y el control de accesos en estaciones y portales.
¿Qué riesgos genera la evasión en TransMilenio?
La problemática de los colados no es solo lo económico. Según autoridades del sector transporte, este comportamiento incrementa la tensión entre usuarios y personal operativo, lo que puede derivar en enfrentamientos como el ocurrido en la estación calle 22.
Los equipos de vigilancia cumplen funciones de apoyo y control, pero no cuentan con facultades de autoridad policial. Su labor se enfoca en prevenir el ingreso irregular y apoyar el orden dentro de las estaciones, siempre dentro de un marco de respeto por los derechos de los usuarios.
Cuando se presentan situaciones de evasión masiva o resistencia por parte de los usuarios, el riesgo de agresiones aumenta, afectando tanto a trabajadores como a ciudadanos que transitan por el sistema.

Otro caso reciente y balance de agresiones en 2026
El hecho registrado en Calle 22 no ha sido aislado. Apenas días antes, el 24 de marzo de 2026, se presentó otra confrontación en la estación Pradera, en la troncal Américas, donde también se reportaron enfrentamientos entre vigilantes y colados, con saldo de personas heridas.
Según información entregada por TransMilenio, en lo corrido del año se han registrado 77 agresiones contra personal de vigilancia en medio de operativos de control y verificación de pago.
Frente a este panorama, la empresa ha reiterado su rechazo a cualquier tipo de violencia e intolerancia dentro del sistema, haciendo un llamado a la ciudadanía para respetar las normas de acceso y contribuir a una convivencia pacífica.
La reiteración de estos hechos refleja un desafío persistente para la ciudad y es garantizar el cumplimiento del pago del pasaje sin que ello derive en confrontaciones, en un contexto donde la seguridad y el comportamiento ciudadano juegan un papel clave para el buen funcionamiento del transporte público.