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Jóvenes deportistas no tendrán clases y entrenamientos cruzados: IDRD lanza novedosa estrategia

Deportistas del Equipo Bogotá en un salón de clases

La iniciativa permite que los jóvenes continúen su formación académica con ajustes que se adapten a sus rutinas de entrenamiento y competencia.

Cortesía X - @IDRD Jóvenes deportistas del Equipo Bogotá podrán entrenar y estudiar sin que se les crucen los horarios.

La capital del país cuenta con el Equipo Bogotá, un conjunto de selecciones de varios deportes, que reúne a los mejores deportistas de distintas categorías, para representar a la ciudad en torneos locales, nacionales e internacionales.

Algunos de los deportistas que pertenecen al equipo Bogotá, ya son profesionales. Sin embargo, muchos otros son jóvenes que están intentando consolidar sus carreras deportivas y, a la par, sacan adelante sus estudios de colegio.

Frente a este panorama, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y la Secretaría de Educación del Distrito (SED) pusieron en funcionamiento una estrategia que busca que los deportistas de alto rendimiento en Bogotá no tengan que elegir entre sus estudios y su carrera deportiva, sino que puedan llevar ambos proyectos de la mano.

La iniciativa, basada en el Modelo de Educación Flexible (MEF), permite que jóvenes que integran el Equipo Bogotá continúen su formación académica con ajustes que se adapten a sus rutinas de entrenamiento y competencia.

La propuesta surge como respuesta a las dificultades que enfrentan muchos atletas para cumplir con los horarios establecidos para las clases. Entre concentraciones, viajes, competencias nacionales e internacionales y entrenamientos de alto nivel, varios deportistas veían en riesgo su permanencia en el colegio. Ahora, con este programa, se busca ofrecer herramientas para que puedan avanzar en su educación sin afectar su proceso deportivo y su proyección profesional a futuro.

Nuevo modelo académico adaptado a la realidad de los deportistas

El Modelo de Educación Flexible está diseñado para brindar alternativas pedagógicas ajustadas a las necesidades de los deportistas de alto rendimiento. El proceso se desarrolla en el Colegio Integrado de Fontibón, institución que implementa metodologías que permiten atender las necesidades específicas de los jóvenes deportistas, especialmente aquellos catalogados como Talentos Excepcionales.

El programa incluye ajustes en los contenidos académicos, permisos especiales y acompañamiento permanente por parte de los docentes. Estas medidas buscan evitar retrasos en el aprendizaje y disminuir la deserción escolar.

Según el director del IDRD, Daniel García Cañón, la iniciativa pretende equilibrar las responsabilidades académicas con los compromisos deportivos. "El deporte de alto rendimiento exige disciplina, tiempo y compromiso, pero nunca debe ser una barrera para el derecho a la educación. Con este modelo garantizamos que nuestros deportistas consoliden un proyecto de vida integral, articulando su formación académica con su desarrollo deportivo", señaló.

¿Cómo funcionará el programa?

Para el año 2026, las actividades académicas del programa se desarrollan en el auditorio de la Unidad de Ciencias Aplicadas al Deporte (UCAD). Las clases se realizan de lunes a viernes en horario de 1:00 p. m. a 3:30 p. m., un espacio pensado para que los deportistas puedan cumplir con sus jornadas deportivas sin descuidar sus estudios.

Hasta el momento, 35 deportistas han mostrado interés en participar en esta modalidad educativa y 26 ya formalizaron su matrícula. Los estudiantes pertenecen a diferentes niveles escolares, desde sexto hasta undécimo grado, con mayor presencia en los cursos de octavo, noveno y décimo.

Entre las disciplinas que más representantes tienen en el programa se encuentran la paranatación, el levantamiento de pesas, el ciclismo en modalidad MTB, el BMX freestyle, el taekwondo, el triatlón, el fútbol, el karate, la lucha y el voleibol sentado, entre otras.

Los análisis previos a la implementación del programa permitieron identificar que muchos deportistas carecían de opciones educativas alineadas con sus exigencias deportivas. Frente a esta realidad, el IDRD y la SED decidieron estructurar un modelo que no solo facilite el acceso a la educación, sino que también garantice su permanencia y la terminación de sus estudios.