El concejal de Bogotá Juan David Quintero se pronunció en el Noticiero Alerta sobre la advertencia emitida por la empresa de energía Enel respecto a un posible incremento en el recibo de la luz para los bogotanos si se aprueba la iniciativa del Cabildo Distrital que busca obligar a las empresas a retirar y soterrar la red de cables aéreos en diversos sectores de la capital.
El cabildante rechazó la posición de la multinacional y cuestionó las acciones de la empresa frente a las decisiones administrativas de la ciudad. "Es la primera vez que veo que un contratista, porque Enel es un contratista de la ciudad, tiene la osadía de meter las narices hasta el propio Cabildo Distrital a decir cómo hay que hacerles las normas para que les funcionen", afirmó Quintero durante la entrevista.
La discusión por el retiro de cables de postes en Bogotá
El concejal explicó que la normativa vigente en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) establece diferencias claras sobre el tratamiento de la red del cableado aéreo en Bogotá. Según detalló, las normas estipulan que los cables nuevos deben ir enterrados y los que se encuentran en uso deben pasar por un proceso progresivo de soterramiento.
Sin embargo, Quintero enfatizó que la problemática principal radica en las redes que no prestan ningún servicio: "Lo más importante de la pelea que yo tengo en este momento son los cables en desuso, que son la gran mayoría... casi el 80% de los cables de Bogotá, están colgados sin uso".
Frente a esta situación, el concejal señaló que la propuesta presentada a la administración distrital busca autorizar el retiro de esta infraestructura abandonada: "Nosotros lo que le dijimos fue: 'Alcalde, le vamos a dar la posibilidad de que usted con la UAESP vaya y los quite, eso sí, después le cobra a los dueños de esos cables' y a eso a Enel no le gustó".
De acuerdo con las declaraciones de Quintero, la empresa envió un comunicado expresando su inconformidad con la medida: "Fueron tan descarados de mandarnos una carta firmada por la subgerente allá en Enel 'Mire, eso está mal y aquí le damos la redacción de lo que tiene que decir', así tal cual, 'Y si no nos hacen caso, nos va a tocar triplicar la tarifa'", habrían dicho.
Ante la posibilidad de que el costo de estas labores se traslade a los recibos de los usuarios, el concejal desestimó que la empresa tenga facultades legales o técnicas para aplicar aumentos imprevistos.
"A mí me dijeron que cuando usted hace afirmaciones que tienen que ver con los temas económicos de los ciudadanos sin fundamento, eso se llamaba pánico económico. Eso que está haciendo Enel es absolutamente temerario y mentiroso. No existe ninguna evidencia, ni hay por ningún lado sospecha de que Enel tenga que incurrir en costos adicionales nuevos que implicarían subir la tarifa. Es absolutamente carreta. Además que ellos no pueden subir la tarifa si quieren porque eso está absolutamente regulado", sostuvo Quintero.
El funcionario agregó que la infraestructura en desuso corresponde en gran medida a antiguas empresas de telecomunicaciones que pagaban un arrendamiento por el uso de los postes a la empresa de energía. Explicó que al desaparecer o abandonar las redes, la responsabilidad del mantenimiento o retiro recae en el tenedor de la infraestructura.
Quintero argumentó que el exceso de cableado aéreo genera implicaciones en el espacio público, la movilidad y la seguridad ciudadana. "Hay niños que no pueden abrir la ventana porque literalmente la maraña de cables es tan grande que se los impide", indicó el concejal, citando además reportes sobre accidentes de motociclistas con cables caídos.
Asimismo, señaló que según la información técnica presentada en el debate, la red actual presenta fallas considerables: "El 72,36% de la red de alumbrado público instalada en los postes de Bogotá no está en funcionamiento", puntualizó.
Finalmente, el concejal recordó que el contrato actual de alumbrado público finaliza en los próximos meses. "Ese contratico que cuesta 300 mil millones de pesos al año en Bogotá, se acaba en el mes de noviembre, y en el mes de noviembre vamos a tener que tener un nuevo sistema de alumbrado público", concluyó Quintero, al tiempo que defendió el proyecto de ciudad inteligente para modernizar la infraestructura de vigilancia, iluminación y sensores en la capital.