Las fuertes lluvias que finalmente regresaron a Facatativá dieron un respiro a un municipio que venía sufriendo una severa temporada seca. Sin embargo, la emergencia todavía está lejos de terminar. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, advirtió este 29 de septiembre que, aunque aumentó el agua que llega a los embalses El Gatillo y Mancilla, las reservas todavía no son suficientes para atender con tranquilidad a una población que supera los 180.000 habitantes.
Mientras se espera que continúen los aguaceros y los reservorios recuperen progresivamente sus niveles, la Gobernación y Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) mantienen el plan de contingencia. La ayuda ya supera un millón de litros de agua entregados mediante carrotanques, un respaldo que se complementará con recursos para garantizar vehículos de abastecimiento y obras destinadas a encontrar fuentes adicionales de agua.
“Estas lluvias ayudan para que aumenten los niveles de los embalses El Gatillo y Mancilla, reservorios del sistema de abastecimiento del municipio. Sin embargo, el agua disponible sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de toda la población”, explicó Rey.
Más de un millón de litros han llegado en carrotanques
El apoyo mediante vehículos cisterna no comenzó con las lluvias recientes. En medio de la emergencia, EPC había realizado 30 jornadas de abastecimiento y entregado 1.078 metros cúbicos de agua, equivalentes a más de un millón de litros. También dispuso carrotanques doble troque para reforzar la respuesta mientras avanzan las soluciones de infraestructura.
Ahora se suman $600 millones para que la empresa de servicios públicos pueda contratar carrotanques que permanezcan exclusivamente atendiendo las necesidades de Facatativá.
El departamento también destinó $791,3 millones para fortalecer acueductos rurales mediante los programas Agua a la Vereda y Agua Vida Rural, ampliando así las acciones hacia sectores que dependen de sistemas comunitarios de suministro.

Pozos profundos buscan darle más agua a Facatativá
La estrategia de largo plazo está bajo tierra. Cundinamarca y el municipio trabajan en nuevas fuentes subterráneas para reducir la dependencia de las reservas superficiales durante periodos prolongados de sequía.
Rey actualizó el balance de los pozos Cartagenita y La Guapucha, cuya inversión conjunta asciende actualmente a $8.622 millones. Según el mandatario, La Guapucha ya alcanzó un avance del 80 %. Adicionalmente, está en estructuración el pozo de Tierra Grata, para el cual se proyectan otros $4.500 millones.
Estas inversiones hacen parte de una intervención más amplia que contempla cerca de $20.000 millones entre fuentes subterráneas, almacenamiento, acueducto y saneamiento para mejorar la seguridad hídrica de Facatativá.
Lluvias no significan que se acabó la crisis del agua
El mensaje para los habitantes sigue siendo de precaución. Los aguaceros recientes representan una buena noticia porque aumentan los caudales que alimentan los reservorios, pero todavía no permiten declarar superado el riesgo de desabastecimiento.
“Este es un momento para ahorrar agua y evitar todo tipo de desperdicio. Las recientes lluvias ayudan, pero estamos lejos de superar el riesgo de mayor desabastecimiento. Cuidar el agua y hacer un uso responsable también depende de las acciones de todos”, puntualizó el gobernador.
Por ahora, Facatativá queda pendiente del cielo y de las obras que buscan darle mayor capacidad de respuesta. El millón de litros llevado en carrotanques atiende la contingencia inmediata, mientras los pozos profundos apuntan a una solución más estructural. Entre tanto, nuevas lluvias serán fundamentales para que El Gatillo y Mancilla continúen recuperándose después de la temporada seca.