Instituto de Desarrollo Urbano

IDU le saca jugo a la Séptima: vendedores no sufrirán por espacio en la calle

IDU le saca jugo a la Séptima vendedores no sufrirán por espacio en la calle

¡Ponga su negocio en la Séptima! El IDU abre subasta para que ciudadanos administren lotes vacíos del Corredor Verde.

Cortesía del IDU/ Composición Los arriendos de los lotes de la Séptima se reinvertirán en parques y andenes de la ciudad.

El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) avanza en una estrategia que busca darle un nuevo uso a 21 predios ubicados sobre la carrera Séptima, entre las calles 24 y 99. El propósito es activar la economía local, fortalecer la seguridad y evitar que estas zonas permanezcan abandonadas mientras se concreta el inicio del Corredor de la Séptima. Según explicó su director, Orlando Molano, durante dos años la entidad trabajó en la creación del marco que ahora permite habilitar estos espacios para actividades comerciales temporales, una medida que intenta prevenir su deterioro y reducir la posibilidad de invasiones o actos vandálicos. “Trabajamos durante estos 2 años para que, por primera vez, el Instituto de Desarrollo Urbano tuviera la posibilidad de hacer aprovechamiento económico de estos lotes”, afirmó Molano.

Este anuncio llega en un momento clave, pues varios vecinos habían expresado su preocupación por la sensación de abandono en distintos tramos del corredor, donde la falta de uso había generado no solo mal aspecto urbano, sino también riesgos de seguridad y acumulación de residuos. Para el IDU, habilitar estos predios es una forma de intervenir de manera temporal una zona que continúa a la espera del proyecto definitivo, pero que no puede seguir desocupada.

Uso temporal de lotes en la Carrera Séptima

Los 21 predios, organizados en 14 lotes, podrán albergar actividades como cafés, restaurantes, contenedores comerciales y distintos servicios de bajo impacto. Estas iniciativas deben cumplir con el uso del suelo y adaptarse a la dinámica del sector. Con esto, la entidad espera que la presencia constante de personas y negocios contribuya a mejorar la seguridad, reduzca la acumulación de basura y ayude a renovar el ambiente urbano de un corredor que ha permanecido inactivo durante mucho tiempo.

La apuesta del IDU se basa en la idea de que un espacio activo tiende a ser más seguro. La interacción constante entre comerciantes, vecinos y transeúntes genera vigilancia natural y disminuye la posibilidad de que los predios sean intervenidos de manera irregular. Además, este tipo de actividades temporales permite que el entorno recupere una imagen más ordenada, lo que mejora la percepción entre quienes viven y transitan por la zona.

¿Cómo postularse al aprovechamiento económico del IDU?

El IDU habilitó un proceso de selección pública para que personas y empresas interesadas puedan postularse a la administración temporal de estos espacios. La postulación se realiza a través del Sistema Electrónico de Contratación Pública (SECOP), donde se encuentra disponible el proceso destinado específicamente para este fin. Los aspirantes deben presentar sus propuestas, que participarán en una subasta al alza basada en un valor de referencia determinado por avalúos oficiales.

Podrán participar personas naturales, empresas, consorcios o uniones temporales, siempre que sus proyectos respeten el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y se ajusten al uso permitido en la zona. Una vez recibidas, las propuestas serán evaluadas y la adjudicación está prevista para el primer trimestre del año. El uso inicial de los predios será por un periodo de tres años, con posibilidad de prórroga hasta que comiencen las obras del corredor.

Una ventaja importante para los interesados es que estos espacios permiten desarrollar actividades comerciales con un flujo constante de público, ya que la Séptima es uno de los corredores históricos y más transitados de la ciudad. Además, quienes resulten seleccionados podrán operar en zonas con alta visibilidad y dinámicas urbanas activas.

Impacto en la ciudad y futuro de la Carrera Séptima

El IDU aseguró que los recursos generados por este aprovechamiento económico se reinvertirán en el mejoramiento del espacio público de Bogotá. Esto crea un modelo en el que todos ganan: se vigilan y mantienen los predios, se generan oportunidades para emprendedores y comerciantes, y se prepara el terreno para las obras definitivas del corredor.

Mientras se adelanta la asignación de estos lotes, el IDU continúa ajustando el cronograma de construcción. El tramo norte de la Séptima, entre calles 99 y 200, será el primero en iniciar obras durante 2026, mientras que los tramos centrales —donde se encuentran los lotes que ahora serán aprovechados temporalmente— deberán esperar etapas posteriores del proyecto.

Con esta estrategia, la ciudad busca convertir un corredor históricamente detenido en un espacio activo, seguro y funcional, mejorando su entorno mientras llega la obra definitiva.