Embalses

No todos sienten alivio por menos lluvias en Bogotá; embalses sintieron el regreso del 'mono'

Embalses Bogotá a febrero 22 2026

La capital experimentó un descenso en las precipitaciones de enero y la primera parte de febrero, lo que parece reflejarse en el nivel de los embalses.

Colprensa Imagen de referencia

Los embalses que abastecen de agua potable a Bogotá registraron variaciones en sus niveles durante la última semana, según los reportes de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca correspondientes al 15 y al 22 de febrero de 2026. Los datos muestran descensos en varios sistemas, aunque algunos embalses individuales presentaron incrementos.

En el informe del 15 de febrero, el Total Sistema Chingaza se ubicó en 56,55 %, mientras que para el 22 de febrero descendió a 55,04 %, lo que representa una disminución de 1,51 puntos porcentuales en siete días. Este sistema está conformado por los embalses de Chuza y San Rafael, que en conjunto abastecen la mayor parte del consumo de la capital.

En el caso de Chuza, el nivel pasó de 47,34 % el 15 de febrero a 44,81 % el 22 de febrero, con una variación negativa superior a dos puntos porcentuales. Por su parte, San Rafael registró un aumento, al pasar de 88,10 % a 90,13 % en el mismo periodo.

El Agregado Norte, compuesto por los embalses de Neusa, Sisga y Tominé, también presentó descenso. El 15 de febrero reportó 60,04 % y el 22 de febrero bajó a 59,53 %. En detalle, Neusa pasó de 81,56 % a 81,29 %; Sisga de 63,68 % a 62,55 %; y Tominé de 56,37 % a 55,91 %.

En el Agregado Sur, que incluye Chisacá y Regadera, se evidenció una variación significativa frente al reporte anterior. El 15 de febrero marcaba 91,22 %, mientras que el 22 de febrero se situó en 70,94 %. Chisacá pasó de 92,50 % a 65,79 % y Regadera de 88,54 % a 81,72 %. En el mismo informe se precisa que los valores del Agregado Sur del 22 de febrero corresponden al día 20 de febrero.

El embalse de El Hato también mostró una leve reducción, al pasar de 68,62 % a 67,93 %. Todo esto como resultado de una leve disminución en las precipitaciones en Bogotá y sus alrededores en comparación con enero y la primera quincena de febrero.

La CAR explica que el promedio de los embalses se calcula teniendo en cuenta el volumen total almacenado frente a la capacidad total de cada sistema hídrico, dado que se trata de un esquema integral de abastecimiento.

Por qué es importante conocer el nivel de los embalses en Bogotá

El seguimiento a los niveles de los embalses resulta clave para la planeación del suministro de agua potable en Bogotá y municipios cercanos. Durante buena parte de 2025, la ciudad enfrentó una sequía que obligó a implementar un esquema de racionamiento por turnos para garantizar la disponibilidad del recurso.

Ese antecedente llevó a que autoridades y ciudadanía mantengan atención permanente sobre el comportamiento de los sistemas de almacenamiento. Aunque en enero y parte de febrero de 2026 se han registrado lluvias en la región, los reportes muestran que algunos embalses continúan con tendencia descendente en su volumen útil.

El Sistema Chingaza, que aporta la mayor proporción del consumo diario de la capital, continúa por debajo del 60 %, lo que mantiene el foco en su evolución semanal. Las variaciones en los agregados Norte y Sur también influyen en la capacidad total de respuesta ante eventuales periodos secos.

Las autoridades ambientales publican estos informes de manera periódica para permitir el seguimiento técnico del estado de los embalses y facilitar la toma de decisiones en materia de operación del sistema de acueducto. La información semanal permite identificar tendencias y proyectar escenarios de oferta hídrica para los próximos meses, mientras que mantienen informada a la ciudadanía sobre la imperativa necesidad de mantener el ahorro del recurso hídrico.