En Villapinzón, Cundinamarca, autoridades ambientales, líderes locales y comunidades unieron esfuerzos en una jornada histórica enfocada en la conservación del oso andino, especie clave de los ecosistemas altoandinos.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) lideró la actividad en el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, con el objetivo de promover la protección de la biodiversidad y fortalecer el compromiso ciudadano y gubernamental frente a esta especie en peligro de extinción.
El eje central de la jornada fue la firma del Pacto por la Protección del Oso Andino, un acuerdo que une a la CAR, gobernaciones, alcaldías y actores comunitarios para garantizar la conservación del corredor biológico del oso andino.

Este pacto busca fomentar la educación ambiental, la participación comunitaria y la adopción de prácticas sostenibles que reduzcan las amenazas sobre el hábitat de la especie.
El acuerdo contó con la participación del director General de la CAR, el gobernador de Boyacá, la Secretaría de Bienestar Verde de Cundinamarca, la Subdirección General de Gobernanza y Cultura Ambiental de la CAR, alcaldes de diez municipios de Cundinamarca y Boyacá, representantes de la Iglesia y líderes comunitarios del territorio.
“El oso andino no es un enemigo, sino parte de nuestra historia, nuestro entorno y nuestra riqueza natural. Este pacto refleja un compromiso real con la biodiversidad y la convivencia armoniosa entre comunidades y fauna silvestre”, afirmó el director General de la CAR.
Herramientas y educación para fortalecer la conservación del oso andino
Durante la jornada, la CAR entregó cuatro cámaras trampa FLEX-M, que permitirán hacer un seguimiento científico y comunitario del oso andino y de otras especies asociadas al corredor biológico. Estas herramientas quedaron bajo la custodia de la Alcaldía de Villapinzón y del cuerpo de guardabosques del municipio, garantizando su uso responsable y continuo.
El Aula Móvil Ambiental Rural de la CAR desarrolló actividades educativas con estudiantes y habitantes de la región, transmitiendo mensajes clave sobre la importancia de proteger al oso andino, conservar la biodiversidad y cuidar los ecosistemas locales.
Estas acciones complementan los programas que la CAR viene adelantando en el territorio, como las 31 jornadas de sensibilización en instituciones educativas rurales, la conformación de grupos de monitoreo comunitario con más de 113 registros de presencia de osos, y la elaboración de material pedagógico para todas las edades.
Recomendaciones ante un avistamiento de oso andino
La CAR enfatiza que, ante la presencia de un oso andino, es fundamental mantener la calma y aplicar medidas de seguridad que eviten riesgos para las personas y para el animal. Se aconseja:
- Retroceder lentamente sin darle la espalda ni mirar directamente al animal.
- Mantener al grupo unido y levantar los brazos para aparentar mayor tamaño.
- Evitar movimientos bruscos o correr.
- No trepar árboles ni intentar fotografiarse cerca del oso.
- Proteger el ganado y no dejar alimentos accesibles que puedan atraerlo.
- Reportar cualquier avistamiento a la CAR o a la línea de emergencia 123, especialmente si se acerca a viviendas.
Estas medidas buscan garantizar la seguridad de la comunidad y la preservación de una especie esencial para los ecosistemas altoandinos.