El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, anunció una inversión de $1.230 millones para enfrentar las pérdidas de cosecha derivadas del cambio climático. La estrategia, liderada por la Secretaría del Agrocampesinado, contempla la intervención de 18 distritos de riego en el departamento.
“Estamos fortaleciendo 12 distritos de riego para que nuestros campesinos cuenten con una infraestructura más eficiente y resiliente frente a los periodos de sequía. La apuesta es intervenir seis más durante lo que resta del año”, explicó Rey en declaraciones oficiales.
El plan incluye la entrega de válvulas, accesorios y tuberías de PVC y polietileno de alta densidad, elementos que permitirán reducir las fugas de agua por deterioro y aumentar la capacidad de almacenamiento y riego en los cultivos.
“Estos distritos de riego son infraestructuras estratégicas que garantizan agua para el campo, fortalecen la producción agrícola y aportan a la seguridad alimentaria de Cundinamarca”, agregó el mandatario.
Apoyo directo a los jornaleros en 106 municipios
La estrategia también contempla un incentivo directo para los trabajadores rurales. Se vincularán 120 nuevos grupos de jornaleros, alcanzando un total de 526 grupos respaldados en 106 municipios.
“Estamos fortaleciendo la labor de 120 nuevos grupos de jornaleros, para completar 526 grupos beneficiados en 106 municipios”, señaló Rey.
El apoyo busca reforzar tareas esenciales como la siembra, fertilización, desyerbe, podas, fumigación, mantenimiento de cercas y recolección de cosechas. Los cultivos beneficiados incluyen café, cacao, caña panelera, papa, aguacate y limón, además de los sistemas ganaderos de la región.
Con esta medida, la Gobernación busca garantizar que el brazo trabajador del campo tenga respaldo para mantener la producción en tiempos de sequía y enfrentar los retos del cambio climático.
Impacto en la seguridad alimentaria
La inversión de $1.230 millones se convierte en un salvavidas para el sector campesino de Cundinamarca. La combinación de infraestructura hídrica y apoyo directo a los jornaleros permitirá blindar las cosechas frente a los periodos de sequía y asegurar la continuidad de la producción agrícola.
“La pérdida o reducción en la producción de alimentos es uno de los impactos derivados del cambio climático. Por eso destinamos recursos históricos para mejorar los corredores y facilitar la movilidad de los productores, los transportadores y las comunidades”, puntualizó el gobernador.
El plan refuerza la seguridad alimentaria del departamento y busca que los campesinos cuenten con herramientas para enfrentar los cambios en el clima sin que sus cosechas se vean comprometidas.
La estrategia anunciada por la Gobernación de Cundinamarca combina dos frentes clave: el fortalecimiento de los distritos de riego y el apoyo directo a los grupos de jornaleros. Con ello, se busca garantizar agua para los cultivos, reducir pérdidas por sequías y respaldar a quienes trabajan día a día en el campo.
El impacto será directo en más de 500 grupos de trabajadores rurales y en cultivos estratégicos como café, cacao, papa y aguacate. La inversión marca un paso importante en la preparación del departamento frente a los efectos del cambio climático y en la consolidación de la seguridad alimentaria.