Los conductores que se movilizan por el norte de Bogotá deben tener en cuenta un nuevo cambio en la movilidad sobre la carrera Séptima. Desde la noche del jueves 30 de julio comenzó un cierre permanente de un carril entre las calles 119 y 121, una medida que ya está en funcionamiento este viernes 31 de julio y que hace parte de las obras del Corredor Carrera Séptima.
El IDU informó que la restricción aplica las 24 horas del día sobre un carril de la calzada oriental, en sentido sur-norte, aunque no especificó por cuánto tiempo estará vigente. Por esa razón, las autoridades recomiendan a quienes transitan con frecuencia por este sector salir con mayor anticipación y estar atentos a la señalización instalada en la zona.
Quedarán disponibles dos carriles por sentido
Aunque el cierre reduce el espacio de circulación en uno de los costados de la vía, y seguramente se formarán trancones, el IDU indicó que la movilidad no quedará suspendida. Durante los trabajos seguirán habilitados, como mínimo, dos carriles para el tránsito vehicular en cada sentido de la carrera Séptima, con el fin de mantener el paso de carros, motocicletas y transporte público.
La entidad señaló que estas intervenciones hacen parte de las obras que buscan avanzar en la construcción del Corredor Carrera Séptima, uno de los proyectos de infraestructura vial que actualmente se ejecutan en la capital. Debido a ello, es posible que en las horas pico reduzca la velocidad del tránsito.
Usuarios del SITP también encontrarán cambios
Los cambios no solo impactan a quienes se desplazan en vehículo particular. Los pasajeros de SITP también deberán prestar atención a un ajuste temporal en uno de los paraderos del sector.
De acuerdo con el IDU, el paradero 171A01 fue reubicado aproximadamente 150 metros hacia el sur del lugar donde habitualmente está instalado. Por ello, quienes toman rutas en ese punto deberán dirigirse al nuevo lugar por toda la carrera Séptima.
Le meten tecnología de punta a las obras de la Séptima
Además del cierre vial, en el sector también avanza otro tipo de intervención que busca agilizar el proyecto. Entre las calles 99 y 102 se adelanta la excavación para el primer pozo del sistema pipe jacking, una tecnología con la que el grupo 1 del Corredor Carrera Séptima espera reducir los tiempos de ejecución en uno de sus cinco frentes de obra activos.
Se trata de un método de perforación subterránea que no requiere abrir zanjas a lo largo de la vía. Gracias a esta técnica será posible instalar, sin excavaciones que superen los cinco metros de profundidad, una tubería de un metro de diámetro perteneciente a la red matriz del Acueducto, con capacidad suficiente para que una persona adulta transite por su interior durante el proceso de conexión.
La diferencia en tiempos frente al método tradicional es importante. Mientras que una obra de este tipo realizada a cielo abierto tomaría alrededor de dos años y necesitaría un mayor despliegue de maquinaria sobre la superficie, el pipe jacking permitirá completar la instalación en 10 meses, sin interrumpir las actividades cotidianas en la vía mientras se trabaja bajo tierra.
Para que el sistema funcione, será necesario construir 11 pozos de forma rectangular, con dimensiones cercanas a los cinco metros por lado y 6.5 metros de profundidad. Estas estructuras no son temporales, pues una vez culminen las obras, quedarán integradas como cámaras permanentes de la red de acueducto en la zona.
En cuanto al trazado, la máquina tuneladora recorrerá de manera horizontal 1.1 kilómetros bajo el costado oriental de la carrera Séptima. El recorrido se extenderá hasta la calle 109, punto en el que la excavación girará 90 grados hacia el occidente para conectarse con la red de acueducto ya existente en el sector.