Una nueva polémica rodea las obras viales en la localidad de Bosa. Durante una visita a un frente de intervención, se cuestionó la lentitud con la que avanzan los trabajos y se señaló directamente al alcalde local, Fabián Ramírez, por los retrasos que, según la denuncia, ya completan cerca de un año en un solo tramo vial.
La crítica surgió durante una inspección en terreno, donde además se conoció que la calzada actualmente intervenida podría quedar terminada en aproximadamente 15 días. Sin embargo, la preocupación de la comunidad y de quienes realizan seguimiento a la obra es que, una vez entregado este carril, los trabajos se trasladarán a la calzada contigua, prolongando las afectaciones a la movilidad.
“No voy a descansar hasta que en esta vía pongan el último bulto de asfalto y la habiliten para la comunidad”, afirmó el concejal Julián Forero, denunciante durante el recorrido.
Aseguran que la obra lleva cerca de un año
Durante la visita, trabajadores del proyecto indicaron que el frente actual estaría entrando en su etapa final.
“Según la información que tenemos, aquí terminan más o menos en 15 días y el frente de obra se traslada a la otra calzada”, explicó uno de los participantes en la inspección.
La información generó nuevas críticas debido al tiempo que ha tomado la intervención.
“Esta obra, que nosotros desde que vinimos a denunciarla, ha pasado más o menos un año”, señaló el Forero al referirse al avance de los trabajos.
La principal inquietud es que la culminación de una calzada no significará el final de la intervención, puesto que inmediatamente comenzaría la adecuación del carril opuesto.
Tras terminar un carril, empezarán a romper el otro
Uno de los puntos que más inquieta a los vecinos es precisamente la continuidad de los trabajos.
Según lo explicado en terreno, una vez finalice el asfaltado de la calzada intervenida, la maquinaria será trasladada al tramo contrario para iniciar una nueva fase de obra.
“Terminan esta, la entregan y ahora van a romper la de allá”, señalaron durante el recorrido.
Esto implica que las restricciones y afectaciones en la zona podrían mantenerse durante varios meses más mientras concluye la intervención total.
A pesar de las críticas por los tiempos de ejecución, también se insistió en la importancia de que las obras queden correctamente ejecutadas.
“No importa, la idea es que quede bien hecho el trabajo”, indicaron durante la inspección.
Habrá seguimiento hasta que termine toda la intervención
Los denunciantes aseguraron que continuarán visitando el sector para verificar el avance de los trabajos y documentar su evolución.
La intención es realizar seguimiento tanto a la entrega de la calzada actual como al inicio de la siguiente fase.
“Aquí estaremos también presentes hasta que arreglen la otra calzada, así nos dé un año más”, afirmaron.
Por ahora, la expectativa está puesta en los próximos 15 días, periodo en el que se espera finalizar el carril actualmente intervenido.
Sin embargo, para muchos residentes de Bosa, la verdadera prueba será comprobar si la segunda etapa avanza con mayor rapidez y evita repetir los retrasos que hoy generan inconformidad entre quienes transitan diariamente por este corredor vial.