Movilidad de Bogotá

Serenata de pitos en Bogotá: colapso semafórico masivo causó caos en varios cruces

Falla semafórica en Bogotá

Bogotá vivió un fallo crítico en la red de semáforos que dejó 90 intersecciones fuera de servicio y causó caos vial.

@BogotaTransito, en X Falla semafórica en Bogotá

La capital colombiana despertó este miércoles en una crisis de movilidad que puso a prueba los nervios de miles de ciudadanos.

Lo que comenzó como un desplazamiento rutinario se transformó rápidamente en un nudo de tránsito de gran magnitud, debido a una falla crítica en la red semafórica que dejó fuera de servicio 90 intersecciones estratégicas de la ciudad.

El origen del colapso semafórico en Bogotá: un pico de energía

Según el reporte oficial de la Secretaría de Movilidad y las empresas de energía, el fallo se originó tras un fuerte pico de tensión registrado en las últimas horas de la madrugada.

Este fenómeno eléctrico afectó los controladores de tránsito, provocando un apagón coordinado que dejó a oscuras los cruces de alta densidad vehicular justo antes de la hora pico matutina.

El impacto fue inmediato. En puntos neurálgicos de Chapinero, Teusaquillo y el norte de la ciudad, los semáforos quedaron en negro o con luces intermitentes, obligando a los conductores a negociar el paso bajo la ley del más fuerte.

La situación generó bloqueos en cadena que se extendieron por varias cuadras, atrapando a vehículos particulares, buses del SITP y rutas escolares.

Localidades bajo presión

El epicentro del caos se concentró en corredores viales de gran flujo. Reportes de ciudadanos en redes sociales y aplicaciones de navegación indicaron demoras de hasta 40 o 50 minutos adicionales en los trayectos habituales.

"Pasar de la carrera 15 a la carrera Séptima me tomó casi una hora. No había nadie regulando el paso en los cruces principales y el desorden era total", comentó un conductor afectado en el sector de la calle 72.

En Teusaquillo, sectores aledaños a la calle 26 y la carrera 30 también experimentaron saturación crítica, afectando incluso la operación de los carriles preferenciales.

La falta de señalización electrónica aumentó el riesgo de colisiones; afortunadamente, no se reportaron heridos de gravedad durante las primeras horas de la contingencia.

Ante la magnitud del evento, el Distrito desplegó un operativo de emergencia con el Cuerpo de Agentes Civiles de Tránsito y la Policía Metropolitana para regular el flujo de forma manual. Sin embargo, la cantidad de puntos afectados superó inicialmente la capacidad de respuesta de las autoridades.

Equipos técnicos de la Unidad de Semaforización han trabajado desde tempranas horas en el reinicio manual de los controladores y la reparación de los componentes electrónicos dañados por la sobrecarga.

Según se informó antes del mediodía, de manera paulatina la red fue recuperando su funcionamiento normal, aunque el efecto residual del trancón podría persistir varias horas más.

Este incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la estabilidad de la infraestructura tecnológica de la ciudad.

Expertos en movilidad sugieren que la red semafórica requiere sistemas de respaldo más robustos para evitar que una fluctuación eléctrica paralice la actividad económica y social de millones de bogotanos.

Por ahora, la recomendación para quienes aún no han salido de casa es utilizar rutas alternas y armarse de paciencia, pues el nudo vehicular tardará en deshacerse mientras el sistema vuelve a funcionar.