Esto ya no es maqueta ni promesa, es una realidad que ya rueda sobre los rieles de Bogotá! El alcalde Carlos Fernando Galán se montó al tren del Metro en plena fase de pruebas, acompañado de Pacho Alerta, y desde el viaducto soltó detalles que dejan claro que la obra más grande del país viene cargada de tecnología de otro nivel.
El recorrido se hizo entre la estación 1 y la estación 2, donde el tren ya está energizado y moviéndose. Y ahí, con el metro andando, Galán no solo habló de cifras, sino que explicó cómo funciona uno de los sistemas más avanzados del proyecto: el frenado.
“Es un tren muy moderno… ya es un hito tenerlo rodando en Bogotá”, dijo el alcalde mientras se desplazaban por la estructura elevada.
Frenado inteligente: energía que no se pierde, se reutiliza
Aquí viene el dato que parece de película, pero es pura ingeniería: el sistema de frenado del metro no desperdicia la energía cuando el tren se detiene, sino que la recupera.
“Cuando el tren va llegando a la estación, recoge hasta un 35% de esa energía del frenado y la vuelve a inyectar al sistema”, explicó Galán.
Traducido al lenguaje de la calle:
cuando el tren frena, esa fuerza no se pierde… se convierte en energía útil otra vez.
¿El resultado?
- Menor consumo eléctrico
- Mayor eficiencia del sistema
- Ahorro energético considerable
En palabras del alcalde: “Eso hace que el consumo de energía del tren se reduzca en ese mismo porcentaje”.
Una jugada que combina física pura con ahorro real, y que pone al sistema al nivel de los metros más avanzados del mundo.

Trenes sin conductor: automatización total
Pero eso no es todo, mijo. El Metro de Bogotá no tendrá conductor cuando entre en operación.
“Estos trenes son del nivel de automatización más alto que existe en el mundo”, aseguró Galán.
Esto significa que el sistema:
- Opera de manera automática
- Controla velocidad y frenado de forma inteligente
- Reduce el riesgo de error humano
En esta fase de pruebas sí hay conductor, pero solo como parte del proceso técnico.
Metro sostenible: estaciones que también piensan en el ambiente
El alcalde también confirmó que el proyecto no solo piensa en transporte, sino en sostenibilidad.
Las 16 estaciones estarán equipadas con sistemas de recolección de aguas lluvias, lo que permite aprovechar recursos y reducir impacto ambiental.
Además, el Metro no solo mueve gente, también transforma la ciudad:
- 60.000 m² de espacios comerciales
- 55.000 m² para servicios del Distrito
Es decir, no solo es transporte, es desarrollo urbano.
Las cifras: el Metro pisa el acelerador
En cuanto al avance de la obra, Galán soltó los números actualizados:
- 77,53% de ejecución al 30 de abril
- Esperan subir a casi 79% en los próximos días
- Meta de 80% en junio
- Objetivo de cerrar 2026 con el 90% del proyecto listo
Un ritmo que muestra que el proyecto sigue avanzando a buen paso.
“La meta es llegar al 90% este año”, aseguró.
El mensaje político: invitación directa a Petro
Y como esto no está lejos del rifirrafe político, el alcalde aprovechó el micrófono para responderle al presidente Gustavo Petro, quien ha criticado el proyecto.
Galán fue claro y directo:
“El presidente se equivoca… lo invito a que venga y conozca el metro de Bogotá”.
Y le metió picante al mensaje:
“Antes de que se vaya, porque le queda poco tiempo como presidente… venga al metro”.
El alcalde insistió en que el proyecto no divide, sino que transforma la ciudad y mejora la calidad de vida.
Un cambio que ya se siente en la ciudad
Más allá de la política, lo cierto es que Bogotá ya está viendo algo que durante años fue promesa: trenes en movimiento.
Para quienes viven cerca del corredor, el impacto es evidente:
- Menos dependencia de buses
- Reducción de tiempos de viaje
- Movilidad más moderna
Y todo con un sistema que ahorra energía mientras frena.