El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció que en 55 días deberá estar completamente terminado uno de los tramos intervenidos de la Carrera Séptima, comprendido entre las calles 116 y 119, en el costado occidental y frente a la Fundación Santa Fe de Bogotá. El compromiso contempla la terminación de andenes, ciclorruta, carriles para tráfico mixto, infraestructura para TransMilenio y arborización, luego de un avance que el mandatario destacó como uno de los más rápidos dentro de las obras que actualmente se ejecutan en la ciudad.
La velocidad de los trabajos, según explicó Galán, está relacionada con una estrategia que permitió ampliar el espacio disponible para las labores del contratista. El acuerdo involucró al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), al equipo encargado de la obra y a la Fundación Santa Fe, con el propósito de facilitar las intervenciones sin afectar la operación de los servicios del sector. Ahora, la Alcaldía busca que esa experiencia pueda replicarse, cuando las condiciones de movilidad lo permitan, en otros puntos de la Séptima.
Carrera Séptima entre calles 116 y 119 deberá quedar lista en 55 días
Durante una visita al frente de obra, el alcalde puso públicamente sobre la mesa el plazo que tendrá el equipo responsable para entregar la intervención. “En 55 días estará listo el segmento de la Séptima que va de la 116 a la 119”, afirmó Galán. El mandatario explicó que este sector ha registrado un ritmo diferente frente a otras intervenciones debido al espacio que pudo ser habilitado para que trabajadores y maquinaria desarrollaran simultáneamente distintas actividades.
El compromiso contempla la entrega integral del tramo occidental y no únicamente la habilitación de la calzada. “Redes terminadas, andenes terminados, ciclorruta terminada, carriles mixtos terminados y el carril de TransMilenio terminado, con arborización también”, detalló el alcalde al explicar el alcance de los trabajos previstos. El objetivo es que al cumplirse los 55 días la intervención cuente con todos esos componentes y pueda quedar habilitada para el uso de los ciudadanos.
Galán también señaló que las obras viales de este tipo requieren trabajos que muchas veces no son visibles para quienes transitan por la zona. Antes de instalar pavimento, andenes u otros elementos en superficie, es necesario intervenir el subsuelo para renovar infraestructura. “Estas obras son muy complejas, requieren por ejemplo levantar para meter redes nuevas, cambiar las redes secas y las redes húmedas, y eso es complejo”, aseguró el mandatario al referirse a las dificultades que pueden influir en los cronogramas.

Acuerdo con la Fundación Santa Fe permitió acelerar las obras
Una de las claves del avance fue la disponibilidad de un área de trabajo más amplia para el contratista. De acuerdo con Galán, quienes ejecutan este tipo de proyectos suelen solicitar mayores espacios para trabajar porque así pueden incrementar el número de actividades desarrolladas simultáneamente. Sin embargo, ampliar una zona de construcción normalmente implica aumentar los cierres viales y generar mayores afectaciones sobre la movilidad, razón por la cual esta alternativa no puede utilizarse indiscriminadamente en Bogotá.
En este caso, las condiciones del sector hicieron posible alcanzar un acuerdo entre las partes involucradas. “La respuesta está en un acuerdo que logramos, incluso con la Fundación Santa Fe, para darle al contratista más espacio y herramientas para trabajar y avanzar más rápido. No siempre podemos hacerlo. Más espacio implica cerrar más vías y más congestión”, explicó el alcalde. La estrategia facilitó la intervención del corredor entre las calles 116 y 119 y permitió adelantar en un periodo reducido tareas que habitualmente pueden demandar varios meses.
Según la información presentada durante el recorrido, las redes húmedas y secas previstas en este frente ya fueron instaladas, por lo que buena parte de los trabajos se concentra ahora en la infraestructura ubicada en superficie. Galán aseguró que las redes ya están dispuestas y destacó que actualmente se avanza en otros componentes del proyecto, entre ellos la adecuación de la ciclorruta y la construcción del muro relacionado con el futuro carril exclusivo para el sistema de transporte público.
“Ya tenemos todas las redes metidas, todas metidas, ya estamos avanzando en la parte de arriba. Hoy arranca la ciclorruta, ahí están viendo el espacio de la ciclorruta y están avanzando ya en el muro por donde va a ir el carril de TransMilenio”, señaló el mandatario. Con estas actividades, el frente entra en una fase en la que los cambios comenzarán a ser más evidentes para conductores, peatones, ciclistas y residentes que diariamente se movilizan por este sector del norte de Bogotá.
Distrito busca aplicar el modelo en otros frentes de la Carrera Séptima
El avance registrado frente a la Fundación Santa Fe será utilizado por el Distrito como referencia para otros sectores intervenidos sobre la Carrera Séptima. La administración distrital pretende evaluar dónde es posible entregar mayores espacios de trabajo a los contratistas para acelerar las actividades, aunque la decisión dependerá de las condiciones particulares de cada punto y del impacto que eventuales cierres adicionales tengan sobre el tránsito.
Galán reconoció precisamente que el modelo no puede trasladarse de forma automática a todos los proyectos. Entregar más espacio a una obra puede mejorar los tiempos de ejecución, pero también reduce temporalmente la capacidad disponible para vehículos y otros actores viales. En corredores con alto flujo de tránsito, ampliar los cerramientos puede traducirse en congestión y mayores tiempos de desplazamiento, por lo que cada intervención deberá analizarse según las características de su entorno.
Pese a esas limitaciones, el alcalde aseguró que la administración trabaja para llevar una dinámica similar a otros tramos. “Esa obra, gracias a ese acuerdo, ha avanzado y estamos trabajando para que toda la Séptima tenga un proceso similar”, indicó. El desafío será encontrar un equilibrio entre la necesidad de acelerar los trabajos y las condiciones de movilidad de uno de los corredores más importantes de la capital.
Por ahora, el compromiso concreto quedó fijado sobre el costado occidental de la Séptima entre las calles 116 y 119. El plazo anunciado es de 55 días, periodo en el que deberán finalizarse los elementos restantes y quedar terminados los andenes, la ciclorruta, los carriles de tráfico mixto, el espacio destinado a TransMilenio y la arborización. El resultado de este frente también servirá para medir si la estrategia de entregar un mayor espacio operativo puede convertirse en una alternativa viable para reducir los tiempos de construcción en otros puntos intervenidos de la Carrera Séptima.